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Revista Digital

¿Así son las cosas?
Lunes, 20 Enero 2014 08:53

El Santander pasa de usurero a aliado de la Junta

Emilio Botín, presidente del Banco Santander Emilio Botín, presidente del Banco Santander Picassa: Ronald Lee Wattonville-Ames
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Susana Díaz, presidenta de la Junta de Andalucía, y Emilio Botín, presidente del Banco Santander, firmaron la semana pasada un acuerdo de colaboración por el cual el Banco le da un crédito de 500 millones de euros a la Junta. El acuerdo es cuanto menos extraño viendo los antecedentes de una Junta que, gobernada por PSOE e IU, hace unos meses criticaba y llamaba usureros a los bancos, y sacaba leyes como la de vivienda que atacaba sus intereses. ¿Significa este acuerdo un cambio de política en la Junta? ¿Se ha ganado el Santander inmunidad en las actividades que desarrolle en nuestra comunidad? ¿Y de dónde se recortará el dinero para pagar los intereses de ese préstamo? Preguntas que, como casi siempre, no encontramos en los medios.

¿ASÍ SON LAS COSAS?

Susana Díaz firma con Emilio Botín un crédito por 500 millones de euros
El presidente del Banco Santander se felicita por ser la primera entidad que firma un convenio con la presidenta de la Junta

La presidenta de la Junta, Susana Díaz, y el presidente del Banco Santander, Emilio Botín, han firmado este miércoles en Sevilla un convenio marco de colaboración para impulsar el empleo juvenil y la investigación sanitaria en Andalucía en el que se incluye además una operación de crédito a corto plazo por valor de 500 millones de euros. (…) Díaz ha destacado que este acuerdo demuestra que Andalucía es una tierra «solvente, fiable y atractiva a la inversión» y escenifica una «alianza con el impulso al empleo, la innovación y el desarrollo económico» porque -ha subrayado- «somos una tierra con futuro». Por su parte, el presidente del Banco Santander, Emilio Botín, se ha felicitado por ser la primera entidad bancaria con la que Díaz firma un convenio de colaboración y ha «compartido plenamente» las prioridades de la presidenta andaluza en materia de «empleo, mejora de la competitividad de las empresas, simplificación administrativa y mejora de prestación de servicios a los ciudadanos».

ABC, 16/01/2014

OTRA FORMA DE VERLAS

500 millones han bastado para que el Banco Santander pase de ser una entidad que ejerce una “usura repugnante” contra las personas, como lo definió hace unos meses el anterior presidente de la Junta, José Antonio Griñán; para convertirse en un aliado para fomentar el empleo, la innovación y el desarrollo económico. 500 millones que servirán para hacer frente a las “tensiones de tesorería”, eufemismo que viene a decir que la Junta no tiene liquidez económica para resolver los pagos más urgentes. El dónde ha invertido la Junta el dinero que necesitaba para esos pagos es algo que no ha trascendido…

Algo de lo que tampoco se ha hablado en el acuerdo es el por qué se ha elegido el Santander, lo que implica una elección hecha a dedo, de manera arbitraria, sin un concurso público que designe la empresa más adecuada. No olvidemos que estamos hablando de un dinero público, que exige una transparencia (palabra que le gusta mucho decir a los políticos pero que les cuesta aplicar) para evitar casos de corrupción como los que últimamente se han dado a conocer. Un acuerdo de este tipo no cuadra con la idea de transparencia que promulga el Gobierno de Susana Díaz. Extraña, además, que el acuerdo no se haya hecho con una entidad andaluza, y más cuando la Junta defiende que ese dinero es para fomentar las empresas de la comunidad.

A todo esto, como todo préstamo, el dinero ha de ser devuelto con un interés, fijado en torno a un 3% o 4%, lo que implica que el acuerdo firmado entre Susana Díaz y Emilio Botín le costará a los andaluces entre 600.000 y 800.000 euros. Dinero público que pasará a ingresar la cuenta de una de las personas más ricas del país, a la que, no hay que olvidar, el New York Times vinculó hace un par de años con el fraude fiscal y la evasión de capital.

El acuerdo alcanzado la semana pasada también parece olvidar la lucha que mantenía la Junta, gobernada por PSOE e IU, contra los bancos que tenían viviendas vacías, y a las que propuso multar con 9.000 euros. ¿Se atreverá a hacer ahora eso con su “aliado”? ¿Dentro de las condiciones del préstamo estará la inmunidad para el Santander y sus actividades?  Porque está claro que ahora será mucho más difícil que la Junta actúe en contra de una entidad con la que está en deuda.

Por todo ello, el acuerdo que firmaron el miércoles pasado Susana Díaz y Emilio Botín no sólo presenta demasiadas lagunas y dudas en su ejecución, sino que parece enmascarar una compra de conciencia por parte de un banco, el Santander, que sale claramente beneficiado del acuerdo. Escenifica también un cambio de actitud de la Junta, que ha pasado de criticar sus actividades a pedirle dinero y querer hacerse la foto con él.