logo de Andalucía Diversa

andalucíadiversa
Revista Digital

Ciudad Verde
Miércoles, 15 Octubre 2014 12:13

El éxodo hacia las ciudades del siglo XIX. Ser humano y entorno natural

Barrio obrero en el siglo XIX Barrio obrero en el siglo XIX www.wikipedia.es
Por 

La preocupación por el Medio Ambiente viene de la mano de la Revolución Industrial de los siglos XVIII y XIX. Dos son los factores para que ello suceda: Por un lado la generalización del uso de recursos fósiles para la generación de energía de forma masiva, y por otro, el éxodo del campo a la ciudad. La huida de millones de campesinos y campesinas de todo el mundo del entorno rural para buscar en las ciudades y las nuevas fábricas un futuro mejor.

Aquel éxodo masivo cambió por completo la fisionomía de las ciudades, con un incremento de la población, que vivía hacinada en la mayoría de las ocasiones, y con el que apareció la necesidad de dotar a las ciudades de los servicios que esta población demandaba. Además comenzó a generarse una alerta de salud pública, ya que los campesinos, que vivían en unas condiciones de vida lamentables, con falta de recursos básicos para su vida, trajeron nuevas enfermedades que alcanzaron a las clases favorecidas.

En ese sentido, nos parece curioso analizar una corriente de pensamiento que nace al calor de este éxodo, de este continúo alejamiento del hombre y la mujer de su entorno natural. Nos referimos al naturismo, una de las corrientes ambientalistas, junto al higienismo decimonónico, la crítica social y el conservacionismo natural, son la base del actual ambientalismo.

Y para realizar este análisis hemos recurrido a la literatura, que en muchas ocasiones, ha mostrado su capacidad adivinatoria. Y curiosamente lo ha hecho desde el principio. Esperemos que os guste: 

El hombre y la Naturaleza. De Gilgamesh a Walden

La preocupación por mantener el delicado equilibrio en la relación ser humano-Naturaleza ha ocupado los pensamientos de muchas personas durante nuestra historia. Elucubraciones que podemos rastrear desde los primeros escritos literarios del Poema de Gilgamesh, en la que ya se exploraba la distancia que se abría entre la civilización tecnológica de la antigua Mesopotamia, y que, siendo generosos con la interpretación, anticipaba el gran dilema que se de nuestra especie con la explosión en el uso, consumo y abuso de los recursos naturales con el inicio de la Revolución Industrial en los siglos XVIII y XIX.

Uno de los héroes de aquel poema abandonaba la vida natural, el mito del hombre salvaje en perfecto equilibrio con la Naturaleza llevado por la lealtad a la amistad y a su Rey. Aquel perfecto ser en el que comulgaban las dos caras del ser humano mancilló su equilibrio en guerras justas ganadas con justicia para su amigo, para su tierra. Y así, tras dar cumplidos sus votos se retiró a la Bosque para reencontrarse con su yo esencial, pero al llegar… el Bosque, los animales y plantas que habían sido su vida, ya no volvieron a hablarle.

Unos 3.000 años después, siglo arriba siglo abajo, en el verano de 1847, Henry David Thoreau, un proyecto de todo, hijo de la recién nacida y abortada democracia norteamericana, se recluyó en una cabaña construida al pie del lago Walden en Massachusetts para realizar el camino contrario al que hiciera nuestro héroe mesopotámico, y reencontrase, en la forma más sencilla, con la vida en su estado más puro.

Quizás en uno y otro escrito encontremos la clave para comprender la evolución de nuestra especie. O quizás simplemente marcan el tiempo transcurrido entre el momento en el que perdimos el contacto vital con nuestro entorno natural, para comenzar a explotarlo en nuestro beneficio, y justo el inicio del fin, cuando comprendimos que ese uso se había convertido en abuso con las revoluciones industriales, ya maduras cuando nació el joven escritor norteamericano.

En aquel escrito, Walden, en aquella descripción de la vida de un treintañero estadounidense que se construyó una cabaña en un lago a las afueras de su pueblo, han visto muchos la primera inspiración literaria, uno de los baluartes de los movimientos en defensa del medio ambiente que se fueron construyendo durante todo ese siglo y el siguiente.

El naturismo, el retorno al equilibrio entre nuestra especie y la Naturaleza, nace con pensadores como Thoreau, que además pretendieron vivir de alguna manera con la verdad filosófica que habían alcanzado.

No fue el único movimiento que puso los pilares al ambientalismo tal y como hoy lo conocemos, imprescindible la aportación de corrientes como el higienismo decimonónico o las perspectivas de la crítica social, cuya intención abarcaba soluciones transversales a los problemas higiénico-ambientales surgidos de la Revolución Industrial y los trasvases masivos de población el campo a la ciudad.

Igualmente, es imprescindible recordar la “aristocrática”, tal y como la han descrito algunos autores, corriente de conservación de espacios medioambientales, que arranca en los países occidentales ya en el siglo XIX.

Sin embargo, el encuentro con Thoreau nos aporta el enfoque personal, los procesos experimentados por un hombre en ese reencuentro, el escrito en primera persona del singular con yo minúscula que se transmite en cada párrafo. Como él mismo nos avisa, da respuestas desde la primera persona porque ha sido pensado y vivido de esa forma, en primera persona para alcanzar, o al menos pretenderlo, la simplicidad, simplicidad, simplicidad del ser humano, del yo.

Es en esta relación profunda con el ser esencial es en lo que se toca con el mito, con aquel que en el primer poema escrito que se conserva, un poeta, o quizás un filósofo, quien lo podría decir después de tantos años, intentó transmitir una verdad muy simple, que nuestra especie, las mujeres y hombres que la componemos, se ha alejado de la Naturaleza y ya no puede volver.

A buen seguro Thoreau no estaría de acuerdo, pero quien lo puede saber a ciencia cierta después de tantos años, al fin él lo intentó y poco más de dos años después no pudo más que sacar un buen libro. Un magnífico libro que recomendamos: Walden, la vida en los Bosques.

Puedes encontrar más información en estos enlaces:

- Gran trabajo de Naina Pierri que analiza a nivel conceptual la evolución de la crítica medioambiental y sus antecedentes y bases ideológicas.

Publicación que recoge las 20 figuras más relevantes de los dos últimos siglos en lo que se refiere a divulgación medioambiental

Nota: Podéis acceder a los pdf's del Poema de Gilgamesh y Walden en los enlaces que hemos incluido en el interior del texto 

-->
-->