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Miércoles, 21 Enero 2015 22:30

Sami Naïr: "El objetivo del terrorismo islámico es impedir la integración de los musulmanes dentro de la sociedad occidental"

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Sami Naïr es politólogo, sociólogo, catedrático de Ciencias Políticas por la Universidad de París y por la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, y director del Centro Mediterráneo Andalusí en esta misma universidad, entre otros cargos que ostenta. Es, por tanto, voz más que autorizada para hablar de integración y de convivencia pacífica, algo que parece haberse agrietado tras los atentados de París y las réplicas consiguientes. Se habla de islamofobia, de miedo y odio a los musulmanes, pero el profesor Naïr considera que no se trata de una cuestión religiosa. “El problema de la integración no es un problema religioso, sino un problema social, político y cultural”.

Los atentados ocurridos hace dos semanas en París han provocado un aumento de actitudes racistas y xenófobas en contra de la comunidad musulmana. Es lo que se llama islamofobia, un miedo que ataca la pacífica convivencia con la que viven la inmensa mayoría de musulmanes, totalmente integrados en nuestra sociedad y que rechazan la violencia y los métodos de los fundamentalistas. En nuestras fronteras esa ola de islamofobia se tradujo en el ataque a una Mezquita y a la sede de una asociación musulmana en Jerez de la Frontera, que amanecieron la semana pasada llenas de pintadas amenazantes. Pero ahí no quedó la cosa, porque la espiral de violencia continuó con la respuesta de tres encapuchados que lanzaron el pasado sábado un cóctel molotov a la Iglesia Convento de Santa Rita, también en Jerez. Los encapuchados, que al huir hirieron con un objeto punzante a un policía nacional, dejaron hasta seis pintadas en los alrededores en las que se podía leer la palabra “yihadista”. Sin embargo, las autoridades todavía desconocen si se trata de un verdadero ataque yihadista o si es obra de individuos sin organización real e incluso si realmente tienen vínculo con el extremismo islámico.

Y es que no sería la primera vez que se utiliza la excusa del terrorismo para fomentar el miedo. Es el caso de la propagación por redes sociales de una pegatina hallada en la Avenida Reina Mercedes de Sevilla, supuestamente colocada allí por fundamentalistas islámicos. En ella, se podía leer el lema “Nosotros llegamos en patera pero vosotros os largaréis de aquí nadando”, junto a otras frases con caracteres árabes. La pegatina que, como decimos, circuló por redes sociales y de la que algunos medios de comunicación se hicieron eco, resultó ser una propaganda de un partido de extrema derecha que lleva circulando por diversas ciudades españolas desde 2007.

Sobre estos ataques en uno y otro sentido hablamos con el profesor Sami Naïr, que considera que “siempre han existido estos actos pero el hecho es que ahora se han vuelto mucho más corrientes”. También comentó que no se tratan de casos aislados sino que siempre ha habido comunidades minoritarias que se han visto dominadas. “Ahora hay un aumento de la islamofobia”, pero igual que en otros momentos de la historia lo hubo contra los judíos en los años 30 y 40 o lo hay en Irlanda contra los católicos. Un enfrentamiento provocado por grupos radicales que va en contra de “la convivencia que la mayoría de esos creyentes quiere, porque la inmensa mayoría es pacífica y sabe que la violencia no tiene nada que ver con la creencia”. En este sentido, recordó que “la comunidad musulmana está totalmente integrada” y que “prácticamente la unanimidad respeta las leyes del país de acogida”. Esto hace que en Europa se esté creando “un Islam ilustrado, un Islam vivo” frente al que “siempre hubo, hay y habrá gente que utiliza esas diferencias para provocar el odio entre las comunidades”.

Sobre los atentados en París, el profesor Naïr considera que culpar a las caricaturas de la revista francesa Charlie Hebdo de lo ocurrido es “una explicación superficial, la realidad es que hay una parte del Islam terrorista radicalizado que quiere crear una situación de enfrentamiento dentro del mismo seno del Islam”. Así, con este tipo de atentados busca “aparecer a los ojos de los musulmanes como el defensor de una concepción radical de la religión, mientras que en realidad la comunidad musulmana en general odia esos comportamientos y está en contra de esa violencia”. Su objetivo, por tanto, es “impedir su integración cultural dentro de la sociedad occidental”, curiosamente el mismo objetivo que los partidos y los movimientos racistas, “porque ellos también no quieren que el Islam tolerante, el Islam moderno se integre y vuelva a ser parte de la cultura de la sociedad”.

Ese sería el objetivo de atentados como al de la revista Charlie Hebdo. En cuanto al otro ataque, al supermercado judío, lo que buscan los terroristas aquí es “aparecer siempre como defensor y vengador de los palestinos bombardeados por la aviación israelí”, y así ganar “notoriedad e influencia” dentro de la comunidad musulmana, además de “convertir el antiisraelísmo que existe por la política de Israel en los territorios ocupados en antijudaísmo”. El hecho de que hablemos de islamofobia o de guerra de religiones es de hecho una de las metas del fundamentalismo islámico, que intenta “hacer que los conflictos que existen, en vez de ser políticos, sociales o incluso culturales se vuelvan todos conflictos religiosos”, un gran peligro ya que “en las guerras de religiones nunca hay paz”. Sin embargo, Sami Naïr considera que en ambos casos, en ambos ataques, el terrorismo islámico “se equivoca”, y está “completamente seguro de que la comunidad musulmana se va a movilizar en contra de esa gente que no representan para nada lo que ellos piensan de Dios, la religión y la vida en común”.

Sami Naïr también es conocido por ser experto en materia de inmigración, llegando a trabajar para el Ministerio de Asuntos Exteriores francés en la década de los 90. Durante ese tiempo, fue el principal impulsor del término codesarrollo, que defiende la integración a partir de la cooperación entre las personas inmigrantes y las nativas para un desarrollo común. Por eso mismo le quisimos preguntar qué se necesita para esa total integración de los musulmanes y lo primero que quiso dejar claro es que “el problema de la integración no es un problema religioso”, sino un “problema social, político y cultural”. Por eso considera que la integración total se logra cuando “los hijos de los inmigrantes se sienten considerados como seres humanos y se puedan aprovechar de las mismas oportunidades que el resto”. “La cuestión religiosa se plantea cuando pierden absolutamente todo y entonces hay un repliegue sobre la identidad religiosa y, ésta, en vez de servir de puente, se convierte en escudo”. Es lo que está ocurriendo actualmente en Francia, donde “los más excluidos son hijos de musulmanes que viven en barrios cerrados, etnizados, de los que no pueden salir”.

Recomendamos escuchar la entrevista completa porque son muy interesantes todas las ideas de integración y convivencia que aporta Sami Naïr.

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