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Infancia
Miércoles, 07 Enero 2015 10:55

Orígenes de la festividad de los Reyes Magos

Epifanía de Luis de Morales. Epifanía de Luis de Morales. www.wikicommons.com
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Por cercanía en la celebración, pero también como ejemplo de una festividad, una  de las pocas, que en su esencia tiene un marcado carácter cristiano-católico, hoy nos vamos a fijar en la Epifanía, o como lo conocen todos los niños y niñas de habla hispana: Del Día en que vienen los Reyes.

En primer lugar, y a diferencia de la mayoría de festividades del calendario católico, la Epifanía es una festividad de la que no hemos encontrado ningún antecedente pagano. Así, la primera referencia que nos encontramos se encuentra en el evangelio de San Mateo, de donde parte la historia de la venida de unos magos desde Oriente para la adoración del nuevo rey de reyes.

La interpretación clásica de la Epifanía, que además de en el Evangelio de San Mateo también se puede rastrear en algunos evangelios apócrifos, se fundamenta en la presentación de Jesús al mundo no judío, siendo los tres magos la representación simbólica de las tres razas conocidas en la antigüedad, así como de las tres edades del hombre, aunque en algunas ocasiones se ha representado a estos magos en número de 2 ó 4. En este sentido, los tres presentes que llevan al niño son igualmente simbólicos (oro, propio de reyes; incienso que se utilizaba para adorar a los dioses; y mirra, ungüento utilizado para embalsamar a los muertos).

Como anécdota, diremos que la primera vez que se refieren a los Reyes Magos con los nombres actuales (Melchor, Gaspar y Baltazar) es en un friso del siglo VI de la iglesia de San Apolinar Nuovo, en Rávena. El friso representa una procesión de vírgenes encabezadas por tres personajes masculinos vestidos al modo persa que llevan presentes a la Virgen con el niño en brazos.

Restos en la catedral de Colonia

A partir de ahí se han desarrollado multitud de leyendas sobre el tema, entre las que queremos destacar la de Santo Tomás. Uno de los apóstoles que dirigió su labor evangelizadora hacia el este y halló en las tierras de Saba a estos magos. Allí los bautizó y los ordenó obispos, para posteriormente morir en el martirio.

Esa leyenda continúa explicado que posteriormente, Santa Elena trasladaría los restos de los tres personajes a Constantinopla, donde estarían hasta que fueran robados por el Emperador Federico I Barbarroja, quien los trasladaría a Colonia, donde pueden ser venerados desde entonces, ahora en la catedral de esa ciudad alemana.

Los Reyes nos traen regalos

Esta parte de la festividad de la Epifanía no es única, como todos sabemos existen otras tradiciones como la de Papa Noel, revisión de Santa Claus, que es quien lleva los regalos en el mundo anglosajón. Otros ejemplos parecidos son el San Nicolás de Bélgica. Este apartado es muy llamativo para nosotros, porque la tradición belga explica que San Nicolás viene de España.

Con respecto a los Reyes Magos, se trata de una tradición puramente hispana que se mantiene en países como España, México, Argentina, Chile, Perú… todos ellos antiguas colonias de influencia cultural peninsular.

Al calor de este fervor en la festividad en los países de habla hispana, terminamos recordando que el papa Benedicto XVI, hace apenas un año, emitió una revisión de la interpretación de los Reyes Magos, explicando, siempre utilizando fuentes bíblicas, que si bien se ha creído que estos personajes provenían de Oriente, es más plausible que procedieran del Reino de Tartessos, allá en los lindes del fin del mundo en Occidente, en lo que hoy conocemos como Huelva, Sevilla y Cádiz. Quizás esta procedencia sea el motivo y la explicación de por qué es en los países de habla hispana en los que se celebra esta festividad, o quizás no.