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Andalucía en el exterior
Miércoles, 22 Febrero 2017 21:58

12 palabras o expresiones andaluzas que se usan en otros países

Las macetas andaluzas, un ejemplo de palabra exportada Las macetas andaluzas, un ejemplo de palabra exportada wikimedia.org
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El andaluz una de las variedades del español más estudiada. Según Antonio Narbona, catedrático de Lengua Española de la Universidad de Sevilla «Existen más de 1.500 obras que tratan el asunto». Pero es a la vez la más desprestigiada, incluso por los propios andaluces, desde la calle a los medios de comunicación y viceversa. Complejos de inferioridad y numerosos estereotipos que nos llevan en no pocas ocasiones a la autocorrección cuando nos encontramos fuera de nuestras fronteras o en contextos más elevados, donde relacionamos utilizar otras formas del castellano con hablar bien.

Por mucho que lo quieran desprestigiar, el dialecto andaluz es base de riqueza lingüística y de cultura. Siglos de historia han enriquecido el andaluz con aportes, sobre todo, del árabe y del caló, y su influencia ha traspasado nuestras fronteras, con especial incidencia en Latinoamérica. El hecho de que la mayoría de los colonos que llegaron a América fueran andaluces (según los estudios sobre el censo de colonos más del 35% provenían de Andalucía frente a sólo un 15% de Castilla), ha conseguido que la relación del dialecto andaluz con los dialectos del español existentes en Latinoamérica sea mucho mayor que la que estos tienen con dialectos del norte de España. Esta influencia se nota sobre todo en los países del Caribe, Chile, Perú, Colombia y Argentina, donde se aprecian características de nuestro habla como el seseo, el yeísmo o el uso del “ustedes”.

Estos son algunos rasgos que el andaluz ha exportado a otros países: 

 

Igualación de /l/ y /r/ implosivas

Es común en la mayor parte del dominio andaluz. En determinadas localizaciones se da la sustitución de la /r/ por la /l/, fenómeno muy común en la República Dominicana, Puerto Rico y Cuba. Ejemplo: "cuelpo" en vez de "cuerpo" o "saltén" en lugar de "sartén". Se da también en diversas variantes en Extremadura de norte a sur, aunque allí esta igualación goce de menor vitalidad.

 

Igualación de los sonidos de /s/ y /θ/ iniciales o intervocálicos

El seseo también se da en algunas zonas de Murcia y Extremadura. En Murcia aparece en Cartagena y en Extremadura se da en ciertas localidades cercanas a la frontera portuguesa y en Fuente del Maestre. Tanto el seseo canario y de las variedades hispanoamericanas, como el más restringido ceceo americano, tienen su origen en el modelo de no distinción de /s/ y /θ/ surgido en Andalucía.

 

Pronunciación de la /ch/ fricativa

En Hispanoamérica, la š se reencuentra en el oriente de Cuba, República Dominicana, norte de México (Chihuahua) y Panamá.

 

Heheo

El heheo es un fenómeno que no se relaciona con un territorio concreto, sino que por lo general se registra de manera ocasional, según la situación comunicativa y grado de relajación del hablante. Aunque su distribución no se halla aún suficientemente estudiada, suele considerarse un rasgo habitual de las zonas rurales, aunque ciertas expresiones "heheantes" lexicalizadas han llegado a convertirse en coletillas, usadas en gran parte de Andalucía por hablantes en los que no se manifiesta heheo en ningún otro contexto.

 

Ustedes en lugar de vosotros

En el español general, su y suyo, para el uso de cortesía, se sustituyen a veces por de + usted. Se trata de usos que pueden encontrarse también en Canarias y América. Y por si queda alguna duda el andaluz no solo es una cuestión regional sino que su influencia ha ido más allá de nuestras fronteras.

 

"Cuando era pequeño ya empezaba a escuchar eso de que hablábamos muy mal. Yo escuchaba a mis paisanos (montellaneros): sus sensaciones, sus chistes… ¡con una perfección lingüística maravillosa!”.

José María Pérez Orozco, catedrático de la lengua.

Por ello, son múltiples los ejemplos de palabras o expresiones andaluzas presentes en los dialectos latinoamericanos. En Andalucía Diversa hemos querido hacer una pequeña selección de algunas de esas palabras andaluzas que han traspasado nuestras fronteras y se usan en otros países de habla hispana: 

1. Aguaviva

Ejemplo de que en el dialecto andaluz hay mucha poesía. Esta forma de denominar a las medusas no es exclusiva de las costas de Cádiz, Huelva o Málaga, ya que su uso también está muy extendido en algunas zonas litorales de Argentina, Chile, Puerto Rico o Uruguay. Y la verdad es que su uso debería estar más generalizado, porque no se nos ocurre mejor manera de definir a un animal que parece que nace de cuando el agua cobra vida.

2. Aguinaldo

¿Qué sería de las navidades andaluzas sin su aguinaldo? Una palabra que se piensa deriva de la expresión latina “hoc in anno” (“en este año”) y que hace referencia a la costumbre romana de hacer regalos con motivo del cambio de año. En Andalucía, y en España en general, esta costumbre se adelantó a la Navidad y, aunque cada vez es menos habitual cantar villancicos para recibir el correspondiente aguinaldo, su tradición dio lugar a las pagas de Navidad que recibimos en el trabajo (y que también están en riesgo de extinción…). Con esta concepción de paga empresarial es como más se usa en Latinoamérica, aunque hay algunas excepciones curiosas como Venezuela, donde por aguinaldo se entiende a un género musical del folclore venezolano que se considera como una evolución de los villancicos europeos.

3. Alambique

Empezando por “al-“ está claro que está palabra tiene su origen en el árabe. Con ella se denominó al aparato que inventó el persa Al-Razi, en torno al siglo X, para destilar perfumes, medicinas y el alcohol de las frutas fermentadas. La importancia de la fabricación del aguardiente en Andalucía ha hecho que este término se asocie no sólo al aparato sino a toda fábrica de aguardientes o licores misma, y con esta acepción pasó a América.

4. Alfajor

Otra palabra con origen árabe que deriva de la expresión “al-hasú” o relleno, y que sirve para denominar a este postre que no puede faltar en ninguna Navidad andaluza. Su popularidad fue tal, que hay constancia histórica de cómo los alfajores eran habituales en las bodegas de las naves que llegaron a América. Allí, estos postres adoptaron su propia identidad, y sustituyeron ingredientes comunes en nuestra región, como la miel o la almendra, por otros de origen americano, como el dulce de leche o el chocolate. Eso sí, aunque el alfajor que se come en países como Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica, México o Perú no tiene nada que ver con el que se degusta en Andalucía, no sólo comparte con ellos el nombre, sino también su dulce sabor y el hecho casi imposible de comer sólo uno…

5. Babucha

¿Quién no ha temido alguna vez la babucha de su madre? De Despeñaperros para arriba están empeñados en imponer el término zapatilla, pero todos sabemos que nada puede sustituir la palabra babucha, una de esas palabras que en su fonética prácticamente recrean el tacto del objeto al que se refieren. Pues bien, babucha no es un término exclusivo del andaluz, ya que también está muy presente en dialectos caribeños y de Colombia para referirse a la pantufla de piel suave y sin tacón.

6. Búcaro

Otro objeto y término con gran arraigo andaluz. Estas vasijas que servían para mantener fresco su contenido, ya fuera agua potable o perfumada, se popularizaron en los siglos XV y XVI, aunque sus orígenes se remontan al siglo X y la época árabe. No hay más que ver su presencia en la pintura del Siglo de Oro español (destacando su aparición en “Las meninas” de Velázquez) para comprender su importancia en la vida cotidiana de los españoles de esa época. Y de allí saltó a América, dentro de todos los productos de cerámica que se exportaron al nuevo continente durante el siglo XVI.

7. Bulla

Esta palabra tiene varias excepciones en el Diccionario de la Real Academia Española. Las dos primeras hacen referencia al griterío o ruido que hacen una o varias personas, y a la aglomeración masiva de gente, que conocemos tan bien en Andalucía cada vez que hay una fiesta… A esas dos se suma una tercera que la RAE califica como andalucismo, y que hace referencia al uso de este término como sinónimo de prisa o apresuramiento. Con esta acepción es posible encontrarla en los dialectos de varios países caribeños, muchas veces como parte de una expresión más larga: “a la bulla de los cocos”.

8. Candela

Originalmente, hacía referencia a la vela o trozo de cera que sirve para alumbrar, pero de ahí pasó a designar cualquier fuego o lumbre. Así, en Andalucía es imposible no pensar en una hoguera cuando pronunciamos “candela”, y así se ha transmitido a varios países latinos, como Cuba o Venezuela, donde se usa para designar a los grandes incendios.

9. Chicharo

El caso de “chícharo” es curioso, porque dependiendo del lugar de Andalucía donde se pronuncie evoca a una legumbre u otra. Así, en Sevilla por chícharo se entiende a la judía blanca, mientras en Málaga hace referencia a la judía pinta y en algunas zonas de Córdoba a la judía verde. El concepto más extendido por Andalucía es el de llamar chícharo a los guisantes, y con esta acepción se transmitió a América, cuando los colonos llevaron una gran variedad de legumbres desconocidas por entonces entre los nativos. Así, su uso se ha mantenido en varios países hispanoamericanos, como Cuba, México, Honduras, Puerto Rico o Uruguay. Más información de este caso y de otras palabras como “arveja”, “frijón” o “habichuela” en este enlace: Andalucismos léxicos en el español de América 

10. Maceta

Actualmente, está extendido por toda España el término de “maceta” para identificar al tiesto donde se plantan flores, pero hubo un tiempo en el que esa palabra era exclusiva de tierras andaluzas, y lo curioso de este caso es que la gran cantidad de colonos de nuestra tierra que arribaron en América hizo que la palabra “maceta” se extendiera antes por los países latinoamericanos que por el resto del territorio español, desbancando al término de “tiesto”, que era el más generalizado.

11. Mandado

Cualquier persona que se haya criado en Andalucía ha tenido que realizar alguna vez algún mandado, o “mandao”, como pronunciamos aquí. El caso es que la RAE no admite el vocablo “mandado” con esa acepción andaluza, pero sí la que se usa en Cuba, México y Nicaragua para referirse a la compra de lo necesario para la comida, y que claramente deriva de los mandados que hacemos los andaluces.

12. Panteón

Fuera de Andalucía, un panteón puede ser dos cosas, o el monumento funerario en el que se entierran varias personas, o el conjunto de divinidades de una civilización o pueblo, como el panteón griego o el romano. Sin embargo, en Andalucía y América existe una tercera opción que acepta el diccionario de la RAE: denominar panteón a un cementerio en sí.

 

 

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