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América Latina y Andalucía

América Latina y Andalucía

Una frase que nos sitúa entre las dos orillas del Océano Atlántico. Separadas por una masa de agua de miles de kilómetros, en ambas se encuentran influencias mutuas; en el idioma, la música, la arquitectura, la gastronomía... Miles de ejemplos que reducen la distancia geográfica y que nos demuestran una historia de cultura compartida. Juan Marchena, catedrático de Historia de América en la Universidad Pablo de Olavide nos acompaña para hablar de relaciones, históricas y presentes, entre América Latina y Andalucía.
En la edición de esta semana afrontamos la relación entre Andalucía y América Latina a partir de dos realidades, por un lado, realizaremos un análisis de las causas que la conquista produjo en los territorios que se dieron a conocer como Nuevo Mundo. Por otro, rescatamos una figura, la de Gonzalo Guerrero, símbolo y padre del mestizaje maya, como ejemplo de integración cultural. Comencemos…
Depende del lugar del que se nace y de quien te cuenta la historia las fechas tienen un significado u otro. El día 12 de octubre, día de la Hispanidad, es, para una gran mayoría de ciudadanos y ciudadanas de Latinoamérica, el día de la Resistencia Indígena o la Diversidad Cultural. Un día en el que reivindicar la riqueza y los derechos de los pueblos originarios y de las comunidades indígenas que desean mantener sus costumbres, su sabiduría y su identidad.
La relación entre Andalucía y América Latina es tan antigua como la relación entre los llamados Nuevo y Viejo Continente. De Palos, Huelva, salieron las carabelas que llevaron a Colón a esta nueva tierra, con una tripulación llena de marineros andaluces. Andalucía, y en concreto Sevilla, también se convertirían en la puerta de entrada de los productos que se trajeron de allí. No sólo oro y plata, sino también especias y alimentos desconocidos hasta entonces. ¿Qué sería de la cocina andaluza, por ejemplo, sin el tomate que llegó de allí? Esta relación cultural e histórica se mantiene en la actualidad, en la que los andaluces tratamos de devolver parte de lo que saquearon nuestros antepasados, con fondos que buscan cooperar entre pueblos para mejorar la calidad de vida de los más necesitados.