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Revista Digital

Consumo Responsable
Miércoles, 09 Marzo 2016 19:33

10 consejos para un consumo responsable

El consumismo puede acabar consumiéndonos El consumismo puede acabar consumiéndonos Ecureuil espagnol/ wikimedia
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Que el cambio climático ya está aquí es un hecho que muy pocos se atreven ya a negar. El aumento de las temperaturas, las nubes de polución cada vez más frecuentes en nuestras ciudades, o las imágenes de desastres naturales que nos llegan casi a diario son algunas muestras de que el medio ambiente de nuestro planeta está seriamente dañado. Sin embargo, a la gente de a pie aún le cuesta darse cuenta que la responsabilidad del cambio climático no sólo está en las grandes empresas contaminantes, sino que cada uno de nosotros, con nuestros hábitos consumistas también somos los causantes de estos problemas.

Si echamos un vistazo a los resultados del Ecobarómetro, una encuesta medioambiental que realiza todos los años la Junta de Andalucía, nos damos cuenta que la percepción que tienen los andaluces sobre la situación ambiental varía según la cercanía a su entorno. Así, casi la mitad de los encuestados considera como buena o muy buena la situación ambiental de su localidad, y sólo un 18% la califica como mala. Resultados similares, aunque algo más negativos, si se les pregunta por la situación ambiental de Andalucía. Sin embargo, cuando se les pregunta por la situación global, hasta un 68% la califica de mala o muy mala, todo lo contrario a como ven la situación de su entorno más cercano. Es un fenómeno que se conoce como hipermetropía ambiental, ya que no somos capaces de asociar nuestras acciones y el estado ambiental de nuestro entorno más cercano con los problemas ambientales del mundo. Es lo que nos ocurre cuando consumimos: no nos damos cuenta que elegir tal o cual producto, o dejar encendida la calefacción sin necesidad o el grifo abierto malgastando agua, también tiene un efecto en el medio ambiente.

Es por ello que las asociaciones ecologistas reclaman un consumo más responsable, que minimice nuestro impacto ambiental. Greenpeace es una de ellas, en este enlace puedes encontrar más información de su campaña “Actúa con tu consumo”. Además de toda esa información, mostramos 10 consejos para realizar una compra más responsable, más sostenible y más ética.

1. No hagas compras impulsivas. ¿Necesito esto? ¿Realmente lo voy a usar? ¿Podría pedirlo prestado o conseguir uno de segunda mano? Estas son algunas de las preguntas imprescindibles que deberíamos hacernos antes de adquirir cualquier producto. Vivimos en una sociedad consumista en la que la publicidad nos incita a consumir en post de una calidad de vida que se puede seguir manteniendo sin necesidad de ser tan consumistas. Piénsalo dos veces antes de dejarte llevar por la publicidad del nuevo modelo de Smartphone o videoconsola mientras el anterior aún funciona o está cogiendo polvo porque no lo usas.

2. Infórmate antes de comprar. La información es la base de cualquier compra sostenible. Mira las etiquetas, busca información sobre las materias primas, el proceso de producción o la empresa que lo comercializa. Sé crítico y contrasta información. Hay numerosas guías que te ayudarán a estar más informado.

3. Busca etiquetado ecológico. Los productos que cumplen una serie de requisitos que certifican su sostenibilidad en todo su proceso productivo vienen identificados con una etiqueta. En este documento puedes ver las más comunes dentro de la Unión Europea. Comprar productos con alguna de estas etiquetas garantiza un consumo sostenible y beneficioso con el planeta.

4. Escoge productos con poco embalaje. No es sólo la mayor generación de residuos, sino también las materias primas invertidas en embalaje normalmente innecesario. Compra frutas y verduras a granel, rechaza las que vienen en bandejas. El colmo son productos como el de la foto, en el que se elimina la piel de la fruta para ser embalada y comercializada.

5. Compra en tiendas ecológicas o de comercio justo. No es sólo lo que compras, sino dónde lo compras. Este tipo de tiendas certifica un consumo más ecológico, más sano y más ético.

6. Consume productos locales y de temporada. A todos nos gusta disfrutar de nuestras frutas y verduras favoritas todo el año, pero eso no es muy sostenible. Primero, porque cultivar frutas y verduras cuando no son su época implica el uso de unos recursos y unos métodos de producción insalubres y contaminantes; y segundo, porque si se trae de otros países donde sí se cultivan de forma natural implican un gasto de transporte también insostenible desde un punto de vista ecológico.

7. Haz un consumo inteligente de la electricidad. Un televisor o la pantalla de un ordenador en stand by (con la luz todavía encendida) sigue funcionando y, por tanto, malgastando energía. También hay que saber ahorrar con la calefacción o el aire acondicionado. Es insostenible pasearse en manga corta por la casa cuando es invierno o tener que ponerse un jersey en verano porque el aire está muy alto. También es absurdo tener uno de estos aparatos encendido si están las ventanas abiertas. Un uso más inteligente y responsable de ellos nos ayudará a consumir menos recursos del planeta a la vez que nos ahorramos un dinerito de la factura.

8. Reutiliza con imaginación. Antes de tirar o de comprar algo, comprueba si puedes crearlo tú mismo con materiales reutilizados. Internet está lleno de ideas creativas que hacer con residuos, desde objetos de decoración hasta juguetes para niños. Como muestra, la curiosa lámpara creada con una paellera de los compañeros de www.recicladocreativo.com.

9. Cuida tus productos y facilita su reciclaje cuando se rompan. Uno de los problemas de la sociedad consumista actual es la cultura del usar y tirar. Cuando se nos estropea algo tendemos a comprar uno nuevo antes de intentar su arreglo. Es cierto que este arreglo a veces, fomentado por la sociedad consumista, sale más caro que un nuevo aparato, pero también muchas veces escogemos el camino fácil y acudimos a la tienda por un modelo más actual antes de rentabilizar el antiguo. Cuando el arreglo no sea posible, asegúrate de darle un destino adecuado a los residuos. Usa los diferentes contenedores de reciclaje y lleva a un punto limpio los residuos electrónicos, voluminosos o tóxicos.

10. Ejerce tus derechos. Presiona para que los productores y comerciantes, y también los gobiernos que los legitiman, cumplan con sus obligaciones, facilitando información, etiquetado veraz y productos certificados. El boicot a los productos y tiendas que no cumplan estas normas también es una forma de consumo responsable, así como la participación en campañas que reclamen una sociedad menos consumista y más responsable ética y ecológicamente.