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Revista Digital

Internet Segura
Jueves, 11 Febrero 2016 10:57

Retos, recursos y recomendaciones para una Internet segura

Código fuente de Brain, el que es considerado el primer virus informático para MS-DOS, del año 1986 Código fuente de Brain, el que es considerado el primer virus informático para MS-DOS, del año 1986 Christiaan Colen
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Fraudes económicos, suplantación de personalidad, cyberbullying, ... Pedro Berrocal, analista independiente de seguridad informática, nos ayuda en este análisis sobre los riesgos en el Día Internacional de Internet Segura, cuando arrecian las recomendaciones para mejorar nuestros hábitos como personas usuarias de la comunicación y el comercio online.

Para navegar de una forma segura no existe una solución como tal, en mayúsculas. Los riesgos de participar e interactuar en el espacio virtual son variados, por lo que ante diferentes problemas, diferentes soluciones, aunque todas pueden tener un núcleo común: conocer como funciona realmente Internet y utilizarlo con sentido común. Un amplio abanico de posibles riesgos que la Oficina de Seguridad del Internauta, un organismo público, agrupa en cinco grandes categorías: dispositivos, información y datos personales, fraudes, conexiones, y actividad on line. Dentro de estas áreas, los supuestos pueden ser muy variados.

Desde los fraudes económicos a través de los datos bancarios que se introducen en un sitio web y la monitorización de datos y contraseñas privadas, hasta que alguien pueda utilizar nuestro wifi sin ser invitado o, incluso, que suplanten nuestra propia personalidad virtual. Y ya sin hablar de los virus y software malicioso que pueden llegar a nuestros dispositivos. Es difícil, a día de hoy, que una persona que utilice Internet de forma habitual pueda escapar de ser víctima de alguno de sus riesgos. 

Dentro de todos estos supuestos hay colectivos más vulnerables, como el de los menores de edad, que pueden llegar a acceder a contenidos inadecuados para su edad o pueden ser víctimas de cyberbullying, el acoso por parte de otros compañeros; o de grooming, abusos por parte de adultos que, gracias a la virtualidad, se hacen pasar por menores con fines ilícitos. 

Aunque los menores pueden ser los que tengan que afrontar unos riesgos mayores en el universo online, no son los únicos. La capacidad de acceder a datos privados por terceros puede tener consecuencias, como perder cierta cantidad de dinero porque alguien ha podido acceder a los datos de la cuenta corriente o la tarjeta de crédito, o que la intimidad y la dignidad pueda ser objeto de menoscabo o de utilización fraudulenta por los documentos, imágenes y vídeos que almacenamos en la nube.

En cuanto al comercio electrónico, el Informe de Medios de Pago y Fraude Online en España 2015, elaborado por la Asociación Española de la Economía Digital, señalan que el fraude es minoritario en cuanto al porcentaje total, menor al 0,5 por ciento. Sin embargo, no es una cifra tan residual si se tiene en cuenta el dato de ecommerce-news, respecto al volumen del m-commerce, que es el comercio que se realiza a través de dispositivos móviles, el cual apunta un montante de 760 millones de euros para este tipo de transacciones en el conjunto del Estado, por lo que no se trataría de una cifra tan reducida. Además, el uso de esta modalidad de comercio electrónico aumenta, con lo cual también el fraude; un 2 por ciento de 2014 a 2015.

Respecto a la preservación de la vida privada, películas como La Red o Enemigo Público, entre otras, ya han advertido de los riesgos del uso indebido y la suplantación de los datos personales y de la personalidad virtual, lo que se conoce como phishing; o de que gobiernos y otros entes puedan utilizar estas tecnologías como instrumentos de vigilancia y control de la ciudadanía. El caso del celebgate, que afectó a la intimidad de 100 personas famosas hace poco más de un año, más allá de lo mediático, demuestra que los datos y documentos almacenados en la nube son vulnerables y requieren de la responsabilidad de los usuarios para preservarlos. De hecho, a finales del pasado año, hubo un caso similar, con el robo de archivos que iban desde fotografías y vídeos íntimos hasta guiones de películas y series sin estrenar. El mecanismo utilizado fue el siguiente: un malware que el atacante envió a las cuentas, lo que le permitió acceder al material de los equipos infectados. El atacante envió mensajes de texto a los dispositivos de las víctimas para advertirles de un problema de seguridad. A continuación, les pedía la contraseña para poder "solucionar el problema". 

La Agencia Española de Protección de Datos ofrece un recurso para ayudar a las personas usuarias, en forma de una serie de tutoriales orientados a diferentes redes sociales, navegadores y dispositivos, para intentar reducir las posibilidades de ser víctimas de la ciberdelincuencia. Según datos de la web Voluntad Digital, los delitos aumentaron más de un 70 por ciento durante 2014 respecto a 2013, sumando más de veinte mil. 17.328 son casos de estafa, 85 por ciento. El 15 por ciento restante lo conforman los 581 casos relacionados con la pornografía infantil, 561 relacionados con el descubrimiento y revelación de secretos, 527 casos de falsificación de documentos, el mismo número que de amenazas y coacciones, 297 casos de acceso no autorizado a sistemas informáticos, 143 de daños y sabotaje informático, 117 casos de suplantación de identidad y 60 de acoso a menores.

Pedro Berrocal, analista independiente de seguridad informática, advierte que los mayores problemas se encuentran dentro de los propios mecanismos de seguridad que tienen los servidores. En cuanto a un panorama próximo, la interconectividad de dispositivos como las smart TV, pueden conformar el próximo caballo de batalla en cuanto a la seguridad y privacidad online. En la siguiente entrevista, este experto en seguridad hace un breve análisis de estos retos: