logo de Andalucía Diversa

andalucíadiversa
Revista Digital

El olivo
Miércoles, 17 Febrero 2016 18:24

Jose Mª Penco, de AEMO: "El olivar es, más que un cultivo, una forma de vida"

Los Villares (Jaén) Pueblo olivarero Los Villares (Jaén) Pueblo olivarero (cc) anpalacios flikr.com
Por 

Esta semana hemos leído en la prensa de Granada la denuncia de un colectivo conservacionista, sobre la intención de los propietarios de un centenar de olivos de la variedad "Lucio", la más antigua de cuantos tenemos en la península, de cortaros para sembrar variedades con un mayor volumen de producción. La Asociación Argentata, encargada de preservar esta variedad que se considera como la más antigua de Andalucía y el origen de la totalidad de los olivares de la península Ibérica, y el centro de educación ambiental Parapanda, han alertado de lo que consideran una "condena a muerte" para árboles con más de 700 años de vida, y sólo en favor de una producción económica rápida.

 

Ambos colectivos consideran que, aunque la medida es legal y los propietarios están en derecho de buscar la rentabilidad de sus fincas, las administraciones públicas debería adoptar medida como replantarlos en algún otro lugar por el valor histórico que tienen y el símbolo que representan, para la historia de Granada y de Andalucía.

Olivos de 700 años, testigos y protagonistas de nuestra historia, estos olivos nos han hecho reflexionar sobre la importancia del olivo, el aceite y la aceituna en nuestra cultura y en nuestra forma de vivir. Hoy en día siguen siendo el sustento de poblaciones enteras y han conseguido fijar a una población rural que va encontrando pocas alternativas en un campo cada vez más mecanizado.

"El Olivo es es más que un cultivo, es una forma de vida por sus raices ancestrales y por lo que ha supuesto para la economía andaluza durante la historia". Así resume la importancia del olivar José María Penco, ingeniero Agrónomo y técnico de la Asociación Española de Municipios del Olivo, con quien hemos conversado esta semana.

Una industria, una cultura, una dinámica que condiciona la vida de los municipios olivareros y también una fuente de empleo fundamental para jornaleros y jornaleras de Andalucía que, poco a poco, también están viendo su futuro peligrar en pro de la codiciada rentabilidad. En su opinión, lo importante es seguir apostando por la calidad y por que el valor añadido se quede en Andalucía "hemos avanzado en los sistemas de molturación y de recogida para conseguir mejores aceites hasta el punto de que los mejores aceites del mundo son andaluces".

En los últimos años han surgido muchas voces que alertan de la presunta falta de rentabilidad de algunas fincas, bien porque los olivares están en pediente y son inaccesibles para tractores y maquinarias, bien porque son variedades que producen menos en comparación con otras, como en el caso de los olivos Lucio de Granada. En este sentido, este técnico de AEMO, afirma que hay estudios que ponen de manifiesto que el coste medio ponderado de producir un kilo de aceite de oliva está en los 2,6 euros. Al margen de los costes, otro de los problemas que tiene este sector es la fuerza de la distribución: "el 80% del aceite de oliva lo venden 5 distribuidoras". Una concentración de la oferta que repercute directamente en el precio al consumidor y que sufren los productores.

 

-->
-->