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Impuesto al Sol
Jueves, 22 Octubre 2015 02:17

¿Qué es el "impuesto al sol" y cómo nos afectará?

Placas de energía solar Placas de energía solar Jumanji Solar/flickr.com
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En 2013 ya se empezó a hablar de un posible “impuesto al sol”. Parecía una locura, y hasta la prestigiosa revista Forbes se mofaba de la idea del Ejecutivo español. Dos años después, lo que parecía una idea absurda es una realidad. Hace unos días el Consejo de Ministros aprobaba un Real Decreto en el que se establecen una serie de peajes para todas aquellas personas que tienen placas solares pero que necesitan conectarse a la red eléctrica para evitar quedarse sin energía si no generan la suficiente. Es lo que se conoce como “impuesto al sol”, aunque el Gobierno prefiere referirse a él como "peaje de respaldo" o incluso "peaje solidario". Pero, ¿qué es este impuesto y cómo nos afectará? Te lo explicamos en este artículo.

¿Qué es el “impuesto al sol”?

Con ese nombre se conoce al “peaje de respaldo” al autoconsumo eléctrico. El usuario de placas solares normalmente está conectado también a la red eléctrica, de la que obtiene energía cuando la del sol no es suficiente, ya sea porque consume más de la que genera o bien porque por cuestiones meteorológicas acumula tiempo sin generar energía. A su vez, también vierte la energía generada por el sol y que no llega a consumir. El Real Decreto establece que el autoncosumidor de energía debe pagar por conectarse a la red eléctrica, igual que lo hace cualquier otro usuario.

¿Cómo justifica el Gobierno este peaje?

Según el ministro de Industria, José Manuel Soria, es injusto que el consumidor que genera autoconsumo eléctrico no pague cuando va a utilizar la red eléctrica “que pagamos entre todos”, ya que “si no, los demás estaríamos pagando una parte del autoconsumo”. De hecho, el Gobierno se refiere a él como “peaje solidario”. Soria insiste en que los autoconsumidores deben pagar los peajes de transporte y distribución “como cualquier otro consumidor”, ya que también hacen uso de la red eléctrica. Visto así, puede tener hasta un poco de lógica. Sin embargo, lo que critican las asociaciones de consumidores es que este peaje se cobre en todo momento y no sólo cuando el usuario de placas solares se conecte a la red porque necesita energía.

Por si fuera poco, el Gobierno también afirma que esta medida promueve la igualdad, ya que el autoconsumidor hace que el consumidor normal tenga que asumir mayores gastos para mantener el sistema. Además, defiende que el alto coste de instalar placas solares hace que sea sólo una cosa de ricos, por lo que su uso crea desigualdad. Ambos argumentos los rebaten las asociaciones ecologistas como Greenpeace, o que promueven el autoconsumo como Ecooo. Según ellas, el autoconsumo en ningún caso es insolidario, como dice el Gobierno español, ya que miran por el bien común frenando la contaminación, el efecto invernadero o la importación de combustibles fósiles. También defienden que el precio de instalar placas solares ha descendido un 70% en los últimos años, y que si al Gobierno le preocupa la desigualdad, debería apostar por las reformas eléctricas que se están llevando a cabo en otros países, en los que se dan ayudas a la instalación de placas solares.

¿Cuánto va a costar ese peaje?

En las instalaciones industriales, los consumidores pagarán dos peajes. Por un lado, 9 € más IVA por cada kW de potencia de los paneles que tengan instalados; por otro, uno variable asociado al coste de la energía. Este último serán unos 5 céntimos por cada kWh de energía que ellos mismos produzcan y autoconsuman. En el caso de los consumidores residenciales, de momento (y hay que hacer hincapié en esto, que sólo es transitoriamente) se librarán de pagar este último peaje todas aquellas instalaciones menores de 10 kW de potencia, que son la inmensa mayoría. Eso sí, sí que les afectará el impuesto de 9 € más IVA al año por kW de potencia de cada panel que tengan en su casa. Para que nos hagamos una idea, para que una casa sea de consumo independiente necesita una instalación con una potencia entre 3 y 4 kW. Hablamos, por tanto, de un aumento anual de entre 27 y 36 € más IVA. No parece mucho, pero la verdadera trampa no es el costo del peaje, sino otras trabas económicas. Todos los usuarios actuales de placas solares están obligados a adaptar su instalación, corriendo con los gastos que esto supone. Para ello, tendrán de margen 6 meses, por lo que Cote Romero, coordinadora de la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético, recomienda a todos los propietarios de instalaciones de este tipo que aún "no hagan nada". Primero, porque "el propio Ministerio de Industria ha creado el famoso Registro de Instalaciones de Autoconsumo ni están habilitados los protocolos para poderlas legalizar"; y segundo porque todos los partidos de la oposición han prometido derogar este Real Decreto en caso de ganar las elecciones del próximo 20 de diciembre. Aún en caso de que esto último no fuera así, desde la Plataforma recomiendan esperar hasta esta fecha porque aún habría margen de maniobra si el PP o el partido que gobernase no derogara esta ley.

A esto hay que sumar que esta ley deniega lo que se conoce como “balance neto”, esto es, volcar a la red la energía que se produce de más y poder recuperarla sin coste alguno cuando no se genere tanta energía, como ocurre por las noches. Ahora, con este Real Decreto no obtienen ningún beneficio de la energía que producen y que vuelcan a la red. Para entender la importancia de esta medida, tenemos que tener en cuenta que los pequeños consumidores de energía solar, como hogares o PYMES, pueden volcar a la red eléctrica en torno al 70-75% de la energía que generan. Energía que no olvidemos luego la empresa eléctrica se la vende al vecino a 12 céntimos el kilovatio/hora.

Una buena noticia para los autoconsumidores de las islas Canarias y Baleares: ellos estarán exentos del peaje.

¿Cómo afectará este Real Decreto al desarrollo de empresas de energía renovable?

Como puedes suponer, no muy bien. Hemos hablado de los inconvenientes de ser un usuario de placas solares, pero es que las empresas que hagan uso de esta energía, además de tener que pagar el peaje por autoconsumo, pierden los beneficios que obtenían al generar energía y volcarla a la red. Con el nuevo decreto, las instalaciones de menos de 100 kW no recibirán ni un euro por ello, mientras que las más grandes, las mayores de 100, recibirán por la energía que vendan lo que marque el mercado a la hora a la que se suelte la energía a la red. Todo ello ha hecho que la instalación y desarrollo de energías renovables caiga en picado en nuestro país. España fue uno de los 10 países del mundo con más MW de energía solar instalada en el año 2008, por detrás de Alemania y seguido de Japón. Sin embargo, en 2009 decreció de manera dramática, debido al recorte en subvenciones y descenso de la demanda debido a la crisis económica. Y la cifra ha bajado aún más desde que en 2013 se empezó a hablar del “impuesto al sol”. Según datos de la Asociación de Productores de Energías Renovables (APPA), en España hemos pasado de instalar 2.000 ó 3.000 MW al año, a los sólo 5 MW que se instalaron en 2014.

¿Qué está ocurriendo en otros países?

En otros países la situación es todo lo contrario. Mientras que en España se instalaron en 2014 sólo 5 MW, en Gran Bretaña llegaron a los 2.300 MW, en Alemania a 1.900 MW y más de 1.000 MW en Francia. Además, en estos países, y en otros como Portugal, Grecia, Dinamarca, Australia, México y la mayoría de estados de Estados Unidos, sí funciona el balance neto. Y eso que estos países tienen menos horas de luz solar. Si ponemos un ejemplo cercano, en Portugal, se permite el desarrollo del autoconsumo de hasta 1MW sin ningún tipo de peaje y el balance neto se hace pagando el precio de la energía excedentaria a un 90% de su precio de mercado.

¿A quién beneficia entonces esta medida?

Está bastante claro que los principales beneficiados serán las compañías eléctricas. Si eres capaz de generar tu propia energía y no necesitas contratar la de una gran empresa, ésta verá mermado sus beneficios. Sin embargo, según el Gobierno, lo que se consigue con este impuesto es la estabilidad económica y financiera del sistema, con lo que el beneficiado será el consumidor. Vamos, que pretender vender la idea de que sólo nos irá bien si apoyamos a un sistema que ha subido la factura de la luz casi un 75% en los últimos diez años.

¿Por qué querría el Gobierno ayudar a las compañías eléctricas?

Si te haces esta pregunta es que no sabes mucho de la política de este país... ¿Te suenan los nombres de los ex presidentes José María Aznar o Felipe González? Ellos son sólo dos de los 43 políticos que tras dejar el Gobierno ingresaron en la plantilla de alguna compañía eléctrica... El resultado es lo que Greenpeace denuncia como “vasallaje al oligopolio eléctrico”.

 

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