logo de Andalucía Diversa

andalucíadiversa
Revista Digital

Investigación
Jueves, 26 Marzo 2015 10:47

La investigación científica en Andalucía: precariedad y falta de inversión pública

Fuga de cerebros Fuga de cerebros Wikipedia
Por 

¿Qué define a la situación de las personas que realizan investigaciones con financiación pública en Andalucía? Una palabra podría ser precariedad, en relación ya no sólo a sus condiciones laborales, sino también a la dotación de medios con los que cuentan para realizar su labor. La falta de inversión, reflejada en docentes e investigadores altamente cualificados, con una formación en las universidades públicas financiadas en su mayor parte por los impuestos de la ciudadanía, y que acaban desarrollando su carrera profesional en otro país. Nos acercamos a la realidad del PDI, el Personal Docente e Investigador de la universidad pública, con Curro Villarejo, profesor titular de Marketing, director del Máster en Marketing y Estrategias de Social Media de la Universidad de Sevilla y, además, integrante de ADIUS, la Asociación de personal Docente e Investigador de la US.

"Nosotros trabajamos sobre el comportamiento del consumidor online, del consumidor conectado, investigamos sobre la irrupción que han tenido las redes sociales en el ámbito de la comunicación y en el 'branding' de las marcas en el ámbito digital. Y, fundamentalmente, en el ámbito de la investigación aplicada lo estamos haciendo sobre colectivos que han tenido la brecha digital como un hándicap para incorporarse a las nuevas tecnologías en el ámbito del e-commerce y de las redes sociales, como son las personas mayores o las personas rurales..." Curro Villarejo explica sobre qué líneas de investigación realiza su trabajo en la Universidad de Sevilla, una explicación que invita a una reflexión sobre la función social que, en teoría, ha de tener la universidad pública: revertir de distintas maneras a la ciudadanía lo que la ciudadanía les ha aportado vía impuestos, ya que el Estado financia, aproximadamente, el 85 por ciento del coste de la carrera de cada estudiante.

Entonces, ¿cómo se produce esa "devolución" a la ciudadanía? En gran medida, de una forma social. Con la formación de profesionales altamente cualificados, científicos, docentes e investigadores que proyecten esos conocimientos, aprendidos y ampliados, para la mejora del conjunto y para facilitar la adaptación de una sociedad a un contexto global en constante y rápida evolución.


¿En qué medida se está cumpliendo la función social de la Investigación universitaria?

Los altos índices de desempleo han empujado a muchos y muchas jóvenes, con una formación universitaria de alta cualificación, a trabajar en el extranjero, en bastantes ocasiones en trabajos no relacionados con su recorrido académico, por lo que todos esos conocimientos y herramientas no son revertidos, o lo son de forma limitada.

Hay otros muchos casos en lo que la formación universitaria es revertida, pero no en el lugar de origen, sino en otro país cuyo sistema universitario le haya facilitado llevar a cabo un proyecto científico o de investigación. Como señala el integrante de ADIUS, "Es evidente que nuestra comunidad, si la comparamos en el entorno nacional, tiene unos ciertos déficits. No debemos olvidar, al menos en lo que se refiere a los proyectos financiados, que desde la Junta de Andalucía, a través de los Proyectos de Excelencia, han dejado de convocarse en los últimos años, lo cual ha provocado una ralentización. Estamos prácticamente viviendo de lo que queda de los proyectos que teníamos en vigor, pero no vemos una posibilidad de continuidad porque la posibilidad de presentarnos a convocatorias andaluzas está limitada por el hecho de no salir esas convocatorias. Luego, cuando llega la concurrencia de planes nacionales o europeos, creo que no debemos pensar que en ese sentido somos menos competitivos... Antes de la crisis, el apoyo a nivel de la investigación en España y, en particular, en Andalucía fue importante y a nivel social hicimos un avance muy importante para podernos situar a unos niveles ciertamente competitivos..."

No son sólo profesionales con alta cualificación quienes emigran, sino que también lo hace el propio personal investigador y docente. Es decir, quienes van a enseñar a otros profesionales y a investigar sobre su propia profesión, con una formación altamente competitiva gracias al modelo educativo público andaluz y español pre-crisis, y que revierte todos esos conocimientos y recursos en otros lugares, que los reciben con los brazos abiertos, en forma de mejores condiciones laborales. Una realidad que expone de forma muy clara este profesor titular de Márketing de la US: "La fuga de cerebros es una realidad porque la imposibilidad de contratar o de estabilizar al personal en investigación está haciendo que algunos de ellos abandonen la universidad sean contratados en otras universidades, fundamentalmente extranjeras y sudamericanas, que están intentando emerger en el ámbito de la investigación y se llevan a un personal doctor muy cualificado, con un bagaje investigador importante, que hemos formado en la universidad pública y que estamos dejando fugar hacia esas otras universidades que emergen en países en vías de desarrollo. Cuando faltan medios para investigar, cuando las partidas presupuestarias significan cada vez menos en el PIB, eso significa que la apuesta por la Investigación no es una apuesta real."

-->
-->