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Revista Digital

Marchas de la Dignidad
Miércoles, 19 Marzo 2014 22:00

La columna andaluza de las Marchas de la Dignidad

Cabecera de la manifestación que inició la columna andaluza en Córdoba Cabecera de la manifestación que inició la columna andaluza en Córdoba eldiario.es
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La columna andaluza de las Marchas de la Dignidad inició su recorrido el pasado 16 de marzo desde Córdoba. Allí se reunieron unas 20 mil personas de toda Andalucía, según cifras de los convocantes, para iniciar un camino que acabará el próximo 22 de marzo en Madrid. Una veintena de colectivos sociales y sindicales conforman una marcha que busca mostrar el rechazo de la mayoría social al pago de la deuda, además de reivindicar un empleo digno y servicios públicos de calidad.

La siguiente parada de la columna andaluza fue Santa Elena, en Jaén, y luego Almuradiel, en Ciudad Real, donde fueron recibidos por el comité de apoyo de las marchas manchegas. De allí a Toledo, con paradas en Villacañas, La Guardia, Ocaña y Seseña, para llegar el día 21 a Getafe ya en la Comunidad de Madrid, donde se reunirán con el resto de marchas de todos los rincones de España. De allí partirá el día 22 hacia la capital, donde se volverán a escuchar lemas como 'No al pago de la deuda', 'Pan, paz y trabajo para todos y todas' o 'Fuera los gobiernos de la Troika'.

Entre la veintena de colectivos integrantes de la columna andaluza de las Marchas de la Dignidad se encuentran Frente Cívico, el Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT), Ecologistas en Acción, CNT, USTEA, el colectivo de Yayoflautas, CGT, Stop Desahucios, Mesas de Convergencia, Plataforma por la Renta Básica, PCE, Juventudes Comunistas, Asambleas contra el Paro, Solidaridad Obrera, Comisiones de Base (COBAS) e Izquierda Unida, entre otros.

Julio Anguita, ex coordinador general de IU y fundador del Frente Cívico “Somos Mayoría” hacía un llamamiento a la unidad de todos los colectivos porque la marcha es, en su opinión, el comienzo de un camino más largo que termine cambiando verdaderamente las cosas. “Es un hecho sin precedentes”, comenta el ex dirigente de IU, “pero hay que atemperar el entusiasmo porque puede ser un brillante hecho pero se quede ahí.”

Según Julio Anguita, esto tiene que tener continuidad y debe sumar a más colectivos, no sólo a los movimientos de izquierdas. Por eso hay que intentar convencer a la “gente que no va a las manifestaciones pero que empieza a sufrir ya en sus carnes los problemas lacerantes del hijo que no trabaja”. El éxito de esta convocatoria, según Anguita, será conseguir “robar” al sistema todas esas personas que sufren los problemas pero que están en contra de las manifestaciones.

Motivos para organizar esta movilización hay muchos: el paro masivo, los desahucios, el exilio económico de los jóvenes, los recortes en los servicios públicos, el reparto desigual de la riqueza, y muchos más que las Marchas recogen en su manifiesto. Problemas todos ellos que afectan a la vida digna de las personas según Irene Montero, activista de la Plataforma de Afectados por las Hipotecas (PAH), uno de los colectivos que integran la Marcha. “Nos quieren decir que esto es una situación natural”, dice Irene Montero, “y nosotros sabemos que no, que no es normal que en este país, según datos de Cáritas, hay 1 de cada 4 personas en este país viviendo por debajo del umbral de la pobreza”. Y lo más indignante es que “mientras tanto, en 2013, las empresas del IBEX 35 han acumulado unos beneficios de más de 20.000 millones de euros.”

Irene Montero defiende, por tanto, la realización de estas marchas como forma de combatir y cambiar esa realidad. “Las marchas representan bien esa voluntad unitaria de todos y todas los desposeídos y desposeídas de este país por luchar por la vida digna”, comenta la activista del PAH. “Estamos luchando por volver a tener derechos y que esos derechos no sean mercancías.”

Pero el movimiento de las Marchas de la Dignidad no termina el 22 de marzo, con la manifestación en Madrid. La idea de los organizadores y también de la mayoría de los manifestantes es que esto sólo es el principio, y anuncian más actos hasta que sus reivindicaciones sean escuchadas. “No pensamos irnos el día 23 sino que nos pensamos quedar indefinidamente hasta que se escuche la voz del pueblo”, anuncia Richard Santamaría, uno de los miles de participantes de la Marcha. Esto, por tanto, no ha hecho más que empezar.