logo de Andalucía Diversa

andalucíadiversa
Revista Digital

Mayores
Jueves, 23 Octubre 2014 04:07

¿Cómo ha afectado la crisis económica a las personas mayores?

¿Cómo ha afectado la crisis económica a las personas mayores? www.anticapitalistes.net
Por 

Aunque los recortes en salud y cuidados y el aumento en bienes básicos les afecta más que a ningún otro grupo de edad, la estabilidad económica traducida en las pensiones de jubilación les ha llevado a convertirse en el único sustento de muchas familias. ¿Cuál es el impacto de la crisis sobre las personas mayores de 65 años? Ofrecemos algunos datos estadísticos.

Desde el año 2007, la llamada crisis económica y las políticas de austeridad aplicadas desde entonces han llevado a un empeoramiento de las condiciones económicas y sociales de la mayoría de la población. Más allá del aumento de la edad de jubilación hasta los 67 años, sus consecuencias se hacen sentir en las personas mayores, sobre todo, en estos aspectos:

- Un deterioro de los servicios de salud, cuidados y bienestar social.
- Un aumento de los precios de bienes de consumo básicos, como agua, gas y electricidad.
- Una mejora de su situación económica en términos relativos al resto de la población, pero un empeoramiento en términos absolutos. Es decir, su situación económica ha empeorado, pero no tanto como la del resto de la población.
- El aumento del número de hogares con todos sus miembros en paro o sin ninguna prestación y las dificultades de conciliación de la vida familiar y laboral les convierte en muchos casos en pilares económicos o educativos de sus hijos y nietos.

Éstas son algunas formas en las que se hace sentir la crisis. Unas conclusiones a las que se llega después de analizar algunos datos estadísticos, que si se trasladan a situaciones personales se pueden calificar de dramáticos. Por ejemplo, que 1 de cada 3 no puede encender la calefacción en invierno, por el gasto que supone. La mitad se encuentra bajo el umbral de la pobreza y la quinta parte sufre privación material severa. Además, la gran mayoría, casi el 80 por ciento, son mujeres. Además, Cruz Roja señala que el 60 por ciento padece enfermedades crónicas y el 40 por ciento presenta problemas en la atención sanitaria.

Otro indicador es el poder adquisitivo que es la capacidad de consumo que tiene una persona según sus ingresos anuales en un territorio determinado. Aunque el IPC (Índice de Precios al Consumo o inflación) interanual es el que marca el incremento de las pensiones para que no pierdan poder adquisitivo, el aumento desmesurado de los precios de algunos bienes de consumo básicos provoca que las personas jubiladas tengan que dedicarles casi la mitad de su pensión. Así, mientras que desde 2007, el IPC ha subido un 14 por ciento, la luz lo ha hecho un 50 por ciento, el agua un 33 por ciento y el gas un 40 por ciento.

Llama la atención, por otra parte, la percepción social que hay sobre las personas mayores. La mitad de las personas encuestadas creen que la sociedad ve a las personas mayores como una carga para la economía y la seguridad social, mientras que sólo el 30 por ciento cree que se les ve como un apoyo necesario para que hijos y nietos puedan salir adelante. Las cifras dan la razón a este segundo grupo, según las conclusiones del Observatorio Social de las Personas Mayores 2014, un estudio de CC.OO. sobre la situación de este colectivo en el Estado español, con la perspectiva del contexto actual de crisis.

En el mencionado estudio se demuestra el papel cada vez más protagonista y necesario que tienen las personas mayores para el sostenimiento y desarrollo de sus descendientes. 1 de cada 5 hogares andaluces tienen como único ingreso económico una prestación por jubilación. La progresiva precarización del trabajo y las dificultades para conciliar la vida laboral y familiar obligan a abuelos y abuelas a tener una mayor responsabilidad en el cuidado y educación de sus nietos y nietas. De hecho, más del 70 por ciento de las personas jubiladas ayuda de alguna forma a sus familiares, lo que en muchos de los casos se traduce en lo que se ha denominado el fenómeno de "abuelas esclavas".