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Mezquita
Jueves, 20 Febrero 2014 08:20

Antonio Manuel Rodríguez: “La situación de empoderamiento de la Iglesia es descomunal gracias a dos artículos inconstitucionales”

Antonio Manuel Rodríguez  Antonio Manuel Rodríguez web del Partido Andalucista, palantecordoba.wordpress.com
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La Mezquita de Córdoba es Patrimonio de la Humanidad, Bien de Interés Cultural y Monumento Nacional. La Mezquita es de todos y todas, aunque aparentemente pertenezca a la Iglesia Católica que, aprovechado una ley aprobada en 2006, se la apropió.

Estamos hablando de la Ley Hipotecaria aprobada en el año 1946. En marzo de 2006, la Iglesia Católica inscribió por primera vez la Mezquita en el Registro de la Propiedad y lo hizo como “Santa Iglesia Catedral de Córdoba”. La pregunta es que, antes ¿a nombre de quién estaba? La respuesta de la Iglesia es que lleva usándola para el culto católico desde el siglo XIII y que el edificio no estaba catalogado como bien de dominio público. Y no lo estaba porque la Ley Hipotecaria, preconstitucional y franquista, equiparaba a la Iglesia Católica con una Administración y atribuía a sus dirigentes la funcionalidad de fedatarios públicos. En un Estado en el que la Católica fue la religión oficial durante décadas y en el que la idea de que los templos eran de todos, la ley permitía a su jerarquía inscribir los edificios dando fe ellos mismos ante si mismos de que el templo era de su propiedad.

La consecuencia más directa de esa decisión fue que, desde entonces, la Iglesia actúa en la Mezquita como si fuera suya por completo. Y el problema es que, según la ley, en un par de años, podría dejar de ser patrimonio de todos y pasar directa y legalmente al Obispado.

El profesor de Derecho Civil de la Universidad de Córdoba, Antonio Manuel Rodríguez, advertía hace ya un año en este artículo sobre las raíces y las consecuencias de la situación. Como experto en derecho civil desgranaba los puntos de la Ley Hipotecaria de los reglamentos y modificaciones posteriores que han dado como resultado la situación que hoy vivimos.

 

Con él hablamos en Andalucía Diversa sobre esta Ley que él mismo consideró “burdamente inconstitucionales” en un estado aconfesional como es el español. Calificó de “sorprendente” el hecho de que ningún Gobierno haya hecho nada por derogar esa Ley, aunque recuerda que ya “hubo una iniciativa el año pasado que se presentó en el Congreso”.

Sin embargo, nos anunció que “al tratarse de normas tan notoriamente inconstitucionales, bastaría con que un juez de instancia las declarase nulas”. Ya hay precedente en 1993, cuando el Tribunal Constitucional falló en contra de la Iglesia en un asunto parecido. El problema es que ahora nos enfrentamos a “miles y miles de inmatriculaciones”, lo que provocaría un “escándalo monumental”, ya que “la Iglesia Católica se ha convertido en el agente inmobiliario más poderoso del Estado”. Y todo gracias a esos artículos inconstitucionales.

En ese sentido, el profesor Rodríguez recordó que debe ser la ciudadanía, la opinión pública, la que revierta la situación. “Sólo cuando la ciudadanía se mueva se podrán cambiar las leyes y la resolución judicial”. Al tratarse de un caso especial, consideró que “debe ser la Administración Pública”, en este caso la Junta de Andalucía, la que lleve este caso a juicio.

Recordamos que existe una campaña de recogida de firmas en internet.

Un proceso que afecta a centenares edificios

La Mezquita de Córdoba no es un caso aislado en cuanto a inmatriculaciones de la Iglesia en España. Desde 1998, la Iglesia ha inscrito más de mil propiedades a su nombre. La Ley Hipotecaria de 1946 le permitía registrar a su nombre edificios que carecían de propietarios, a excepción de los templos destinados al culto católico. El Gobierno de Aznar reformó esta ley en 1998 y eliminó esa excepción, lo que ha llevado a la Iglesia a apoderarse de numerosas catedrales por 30 euros, lo que cuesta tramitar el registro o inmatriculación.

El Registro de la Propiedad no detalla cuántas ha registrado la Iglesia desde 1998, ya que figuran a nombre de diversas instituciones. Se calcula que han sido unas 4.500 propiedades, según un artículo de El País que se basa en fuentes fiables cercanas a los registros de la propiedad. El único informe público que existe lo realizó el Parlamento navarro en 2008, tras una consulta de Izquierda Unida. Entonces, se realizó un recuento de las inmatriculaciones de todos los juzgados de la región entre 1998 y 2007. El Arzobispado de Pamplona y Tudela había registrado en ese periodo 1.086 bienes, el 60% de los cuales son lugares de culto. Hasta 1998, la Iglesia sólo había inscrito en el Registro de la Propiedad fincas urbanas y rurales.

Además de la Mezquita, otro caso similar es el de la catedral de Pamplona, que también pasó a manos de la Iglesia en 2006, después de que siempre fuera sostenida con fondos públicos. Pero la mayoría de casos no son grandes edificios, sino templos de pequeños municipios. Como el Pardesivil (León), una pequeña pedanía en la que sus vecinos invirtieron 6.000 euros para reparar la ermita, abandonada hacía 35 años. Esos mismos vecinos vieron impotentes cómo la Iglesia registraba a su nombre la ermita en 2009.

Otro caso sonado fue el de Xabia (Alicante), donde la Iglesia registró también en 2009 la iglesia fortaleza de San Bartolomé a nombre del Arzobispado. La indignación de sus habitantes hizo que el párroco que había llevado a cabo la inscripción la modificara al año siguiente y la registrara esta vez a nombre de la Parroquia, y no del Arzobispado. Esto no ha terminado de convencer al Ayuntamiento, que ya anunció que emprendería acciones legales para recuperarla.

En la aldea de Ribadulla, en La Coruña, el pueblo ya se ha enfrentado judicialmente al Obispado. Una asociación vecinal registró ante notario en 2007 el terreno de la iglesia para evitar que el Obispado se apropiara de él. Tras una primera sentencia a su favor por parte del juzgado de Arzúa, en noviembre de 2012 la Audiencia Provincial de La Coruña revocaba dicha sentencia y fallaba a favor del Obispado.

Pero los litigios no afectan sólo a templos. En Bera, por ejemplo, dos familias reclaman los 5.050 metros cuadrados de terrenos que la diócesis registró en 2007. Así, la Ley Hipotecaria afecta también a terrenos, fincas, solares, pastos y prados de los que la Iglesia se ha apropiado simplemente argumentando que son suyos.