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Revista Digital

Mujer Rural
Miércoles, 08 Octubre 2014 12:57

La mujer en el entorno rural a través de la Historia

Las espigadoras de Jean-François Millet Las espigadoras de Jean-François Millet www.wikipedia.es
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Para encontrar la relación entre la mujer y el campo nos tenemos que remontar prácticamente hasta el Paleolítico. En aquel momento, las mujeres asumían las labores de recolección de frutos salvajes, y según muchos historiadores, este conocimiento acumulado durante miles de años fue fundamental a la hora de dar el siguiente gran paso histórico que nos conduciría al Neolítico.


Este proceso histórico se sostiene sobre el paulatino proceso de sedentarización del ser humano a partir del desarrollo de técnicas que le permitían cultivar productos agrícolas, hasta el punto de que comenzaron a producirse excedentes. Pues bien, en ese proceso, la mujer y su conocimiento del entorno vegetal fue fundamental, aunque durante siglos ese papel fue ocultado por la historiografía oficial.

En ese momento, y a pesar de lo que pudiéramos pensar, las mujeres tenían un amplio abanicos de libertades, aunque en absoluto en igualdad con los hombres, si que tenían mayores posibilidades de desarrollo de lo que sucedería después en la época grecolatina.

Grecia y Roma

Al llegar a Grecia y Roma vemos un retroceso en el papel que asume la mujer en la sociedad, quedando relegada al ámbito doméstico, incluso, como en el caso de Grecia, directamente recluida en un ala separada de la casa principal, sin capacidad para hacer vida social y dependiendo totalmente de varón, de quien se consideraba era una propiedad. 

Esta situación se repetiría en Roma, aunque en el caso romano había cierto margen de libertades para la mujer que le permitía pasear sin la compañía de un hombre.

En ambos casos, al tratarse de un sistema esclavista, las tareas del campo eran realizadas por los esclavos, y en ese caso, no había en absoluto distinción de género, ya que estas personas que eran consideradas esclavas eran maltratadas y consideradas un objeto fuera cual fuera su género.

Edad Media y Moderna

Tanto durante la Edad Media como durante el inicio de la Edad Moderna, el papel de la mujer en el ámbito rural es absolutamente fundamental, tanto para el desarrollo del sector económico agrícola (las mujeres realizaban buena parte de las tareas agrícolas en plena igualdad a los hombres) como en el ámbito doméstico, ya que además de sus cargas en el campo, se encargaban de las tareas domésticas en los hogares de los campesinos, o bien trabajaban directamente para las clases favorecidas en el servicio doméstico.

Finalmente, con la Revolución Industrial y la proliferación de las fábricas en las ciudades a partir de los siglos XVIII y XIX, la mujer, al igual que el hombre, protagonizó un éxodo en busca de trabajo, abandonando las tareas del campo para servir en las grandes ciudades o bien para trabajar en las fábricas.

La mujer en el entorno rural en Andalucía

Finalmente, llegamos al siglo XX y la situación de la mujer en el entorno rural no cambia sustancialmente con respecto a siglos anteriores, al menos durante la primera mitad del siglo. Hasta entonces, la mujer que vive en el campo sigue, como en siglos anteriores, compatibilizando su doble tarea de participar en las labores del campo y asumir el cuidado del hogar y las hijas e hijos. Algo que poco a poco evolucionaría con el paso de los años y los profundos cambios políticos surgidos, sobre todo, a partir de la muerte del dictador Francisco Franco.

No obstante, para comprender mejor este periodo, nos hemos decidido por poner dos ejemplos de la posición de la mujer en el entorno rural a partir de la trilogía dramática del teatro lorquiano.

Yerma, Bodas de Sangre y la Casa de Bernarda Alba presentan tres situaciones dramáticas que, además de mostrar los conflictos más profundos de las mujeres andaluzas en el entorno rural, muestran las contradicciones de éstas, como es el caso de Yerma, a la que así llaman en la obra por ser incapaz de tener un hijo. Yerma es una mujer campesina que tiene muy arraigados los valores sociales de la época y está obsesionada por tener un hijo, una obsesión que finalmente la lleva al asesinato de su esposo.

Con respecto a la Casa de Bernarda Alba, en el que las protagonistas pertenecen a una clase social más favorecida, podemos encontrar las restricciones que se autoimponen las mujeres en este ámbito, dominado por la cultura ultraconservadora de la Iglesia Católica y supeditada la vida personal a las interpretaciones sociales.

En ambos casos, al igual que en Bodas de Sangre, además del drama de los personajes femeninos, podemos encontrar una magnífica descripción del entorno social en el que vivían estas mujeres y las presiones a las que se veían sometidas.

Puedes encontrar más información en estos enlaces:

Enlace a un interesante artículo publicado en el año 2011 que realiza un recorrido revisionista de la situación de la mujer en la sociedad a lo largo de la historia.

- Enlace a una página muy recomendable en la que podéis encontrar numerosos artículos y trabajo que abordan el tema de la mujer y el desarrollo rural. 

- Página en la que encontramos los motivos por los que se celebra el Día de la Mujer Rural el 15 de octubre. 

Análisis completo de la obra Yerma, de Federico García Lorca, realizado y publicado como tesis.