logo de Andalucía Diversa

andalucíadiversa
Revista Digital

Orgullo
Jueves, 26 Junio 2014 03:49

Rápido repaso de la visión de la homosexualidad en civilizaciones medievales y antiguas

Joven toca desnudo para comensal. Cerámica Ática de Eveón. 460-450 a.C Joven toca desnudo para comensal. Cerámica Ática de Eveón. 460-450 a.C es.wikipedia.org
Por 

La homosexualidad, el amor entre dos seres del mismo sexo, es una realidad que nace con el propio ser humano. A pesar de ello, en nuestra sociedad existe una discriminación que hemos analizado en la edición de esta semana, así como las desigualdades y dificultades que han sufrido a la hora de desarrollar su sexualidad de forma plena en las últimas décadas, y cómo han evolucionado las políticas en nuestro país al respecto. Pero, qué se sucedía en el pasado, qué nos dice la historia.

En este caso lo primero que nos muestra la historia, es uno de sus aspectos menos honorables, el hecho de que está escrita por los vencedores. Y en el caso que nos ocupa, la vencedora es la sociedad patriarcal de moral judeo-cristiana. Así, debido a la acción y la pretensión de esta ideología, imperante en la Edad Media en Europa, hemos perdido valiosísimos documentos que nos muestran como en las dos principales civilizaciones de la Edad Antigua, la griega y la romana, las relaciones entre personas del mismo sexo, especialmente entre hombres, era considerada como una parte necesaria para el desarrollo completo del ciudadano.

Grecia y Roma

En este sentido, no debemos entender la homosexualidad bajo los cánones de nuestra época, todo lo contrario, las relaciones entre hombres en esa época entrarían más bien en el terreno de la bisexualidad ya que, por ejemplo, en la concepción de hombres de los griegos, éste debía casarse y construir una familia, pero también debía desarrollarse a partir del contacto intimo con jóvenes, muy inspirados en los relatos de los dioses que se recogen en los escritos de la época.

No obstante, si bien la tolerancia era alta en estas relaciones, a partir de la época helenística comenzó a condenarse públicamente, especialmente en lo referido a las relaciones entre jóvenes y maduros, que era realmente lo más generalizado en la época.

Sin embargo, existen hechos muy bien documentados que reseñan el amor romántico y pasional entre hombres, como es el caso de Alejandro Magno y su novio de juventud, Hefestión. O referencias mitológicas como la relación entre Aquiles y Patroclo.

Algo parecido sucede en la época romana, aunque con un importante matiz. Los romanos fueron arrinconando las relaciones entre personas del mismo sexo dentro de rituales dedicados a determinados dioses, mientras de cara a la opinión pública, se consolidaba el valor de la familia tradicional, que tenía una base mitico-religiosa, ya que la religiosidad romana giraba por encima de todo alrededor de los dioses del hogar, los lares, que fomentaban una visión que hoy llamaríamos tradicional y que consolidaba la creencia de la heterosexualidad como la única vía de responder al mandato natural de los dioses.

Edad Media Cristiana

Esa obsesión por el orden natural son argumentos my perecidos a los que se esgrimen en la actualidad, entre los círculos más fundamentalistas del cristianismo, ya sean católicos o protestantes. Algo que resulta fácil de entender si consideramos que esa idea proviene precisamente de los fundamentos que se desarrollaron en el proceso entre Edad Antigua y Edad Media, muy ligada al ascenso del Cristianismo como religión oficial del Imperio Romano, primero, y a la cristianización de los distintos pueblos germánicos que invadieron los países que lo conformaban.

No vamos a relatar una vez más la posición de la Iglesia al respecto, pero si merece la pena destacar, que buena parte de las dificultades y penurias que han vivido las personas que aman a otras del mismo sexo, tienen su base en la construcción ideológica católica, construida en la Edad Media, y en la que se prohibía y castigaba una realidad inherente al ser humano y que, además, habían sido plenamente aceptadas e integradas en épocas anteriores.

Ahí es donde localizamos lo que comentábamos con anterioridad, la historia la escriben los vencedores, y buena parte de nuestra historia está escrita por los rectores católicos que hicieron todo lo posible para ocultar y destruir cualquier documento o conocimiento histórico que demostrara que las relaciones entre homosexuales eran una realidad propia del ser humano, y no una relación anti-natura como se empeñaban y se empeñan en afirmar.

Al-Andalus

Hasta ahora, hemos abordado cómo afrontaban la homosexualidad las civilizaciones grecorromanas, y la Europa Cristiana de la Edad Media. Ambas influyeron en la Andalucía de la época, sin embargo aquí existió una gran diferencia, la presencia islámica.

En este punto nos gustaría recomendar un trabajo que está publicado en el blog Descendientes de Orce, realizado por nuestra compañera Ana García Cucala, y cuyo título nos dice mucho: 'La homosexualidad en Al-Andalus: reyes, poetas, efebos y concubinas'; destacamos un fragmento: "Durante la etapa andalusí, la práctica de la homosexualidad era normal e incluso estaba bien vista entre intelectuales; esta moral tan relajada escandalizaba y sorprendía a los visitantes de otras culturas; el homoerotismo, por lo tanto, era tolerado y practicado abiertamente por reyes como Al-Hakem II o el propio Al Mu'tamid; reflejado en la poética de la época, llegándose incluso a establecer un género de poesía exclusívamente homoerótica llamada Mundakarat y documentada tanto por la existencia de prostíbulos en los que había prácticas homoeróticas, como en las críticas que se realizaban desde los ámbitos cristianos".




Más información:

http://historia-homosexualidad.org/

andaluciadiversa.com/blogs/descendientes-de-orce/la-homosexualidad-en-al-andalus-reyes-poetas-efebos-y-concubinas

http://www.abc.es/20110412/medios-redes/abci-primer-homosexual-201104120912.html