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Revista Digital

Patrimonio de la Humanidad
Lunes, 14 Abril 2014 18:34

Breve repaso a los Bienes Patrimonio de la Humanidad en Andalucía

La Alhambra y el Generalife, uno de los primeros Bienes declarados Patrimonio de la Humanidad en Andalucía La Alhambra y el Generalife, uno de los primeros Bienes declarados Patrimonio de la Humanidad en Andalucía
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El Patrimonio de la Humanidad es un título concedido por la Unesco a sitios específicos de nuestro planeta que, bien por su valor cultural o bien por su importancia natural, merecen ser reconocidos, catalogados y cuidados. Su objetivo es darlos a conocer y evitar que estos monumentos o rincones naturales sean puestos en peligro, considerándolos una herencia cultural y natural de la humanidad. Esta iniciativa surgió en 1972 y desde entonces ha sido apoyada por 190 países. España lo hizo en 1982, y dos años más tarde, en 1984, se incorporan a la lista de bienes Patrimonio de la Humanidad los primeros cinco bienes culturales situados en España, entre ellos dos andaluces: la Alhambra y el Generalife en Granada y la Mezquita de Córdoba.

Ambos serían posteriormente ampliados, el primero recogiendo también al Albaicín y el segundo dando el título de Patrimonio a todo el centro histórico de Córdoba. Ellos serían los primeros pero no los únicos, ya que la lista se ha ido ampliando hasta el punto de que hoy en día España, con 44, es el segundo país con mayor número de bienes materiales declarados Patrimonio de la Humanidad en el mundo, sólo superado por Italia.

La Alhambra, el Generalife y el Albaicín

Barrio del Albaicín, Granada

La Alhambra en Granada no sólo es la mejor muestra del arte musulmán en nuestro territorio, es también el monumento más visitado de España y el octavo de todo el mundo. La ciudad palatina andalusí es Patrimonio de la Humanidad junto a los jardines del Generalife y el barrio del Albaicín. Todos ellos forman el núcleo medieval de Granada, siendo la mejor muestra del legado árabe que dominó durante siglos la ciudad. Poco se puede decir que no se sepa de un monumento que se quedó en 2007 a las puertas de ser considerado una de las siete maravillas del mundo moderno. Aparte de su belleza estética, la Alhambra, junto al Generalife y el Albaicín, representan la convivencia y la integración de las tres culturas que coexistieron en Andalucía durante la Edad Media: los musulmanes, cristianos y judíos.

Centro histórico de Córdoba

Vista áerea del centro histórico de Córdoba

Algo similar ocurre con el centro histórico de Córdoba, llamada muchas veces la ciudad de las Tres Culturas. En un principio, se consideró sólo a la Mezquita Patrimonio de la Humanidad, pero esto varió en 1994, cuando se integró también todo el casco histórico de la ciudad. Los límites de este conjunto monumental coinciden con la antigua muralla, lo que en gran medida ha salvaguardado el centro histórico de los ensanches urbanísticos de finales del siglo XIX y principios del XX.

Además de la Mezquita, dentro del espacio protegido se encuentran otros monumentos importantes de la ciudad, como el Alcázar de los Reyes Cristianos, el Palacio Episcopal, la Sinagoga, el puente romano, la Torre de la Calahorra o el Antiguo Hospital de San Sebastián.

Catedral, Alcázar y Archivo de Indias de Sevilla

Reales Alcázares de Sevilla

Después de esos dos primeros bienes andaluces, en 1987 se uniría a ellos la Catedral, el Alcázar y el Archivo de Indias de Sevilla. Estos tres edificios forman un conjunto monumental en el corazón de la ciudad, dando testimonio de una época gloriosa en la que la capital andaluza fue también la capital del mundo. Los dos primeros edificios, la Catedral y el Alcázar, tienen en común un pasado árabe, que en el caso de la Catedral nos permite contemplar aún hoy la Giralda que construyeron los almohades. El Alcázar, por su parte, es una gran muestra del arte mudejar, un estilo único en España que simboliza la integración de los musulmanes que se quedaron en la Sevilla cristiana. La importancia del Archivo de Indias es más cultural que estética, pues sigue siendo a día de hoy el mayor centro de documentación en el mundo sobre el descubrimiento y conquista de América.

Parque Nacional de Doñana

Parque Nacional de Doñana

Nos tenemos que trasladar hasta 1994 para encontrar el primer bien natural considerado Patrimonio de la Humanidad en nuestra región. Hablamos del Parque Nacional de Doñana, una auténtica joya de la naturaleza que comparten los municipios de Almonte e Hinojos, en Huelva; y Aznalcázar, en Sevilla.

El Parque Nacional de Doñana tiene una extensión de casi 55.000 hectáreas y acoge a numerosas especies vegetales y animales. Su localización geográfica, entre dos continentes y cerca de la unión del océano Atlántico y el mar Mediterráneo, lo convierten en un lugar privilegiado para observar más de 300 especies diferentes de aves, al ser lugar de paso, de cría y de invernada para multitud de especies europeas y africanas.

Arte rupestre del arco del Mediterráneo
Figura del Indalo, en Vélez-Blanco, Almería

Compartida con otras comunidades españolas, Andalucía también puede presumir de tener al arte rupestre como Bien cultural desde 1998. En nuestra región este arte se puede disfrutar en varios municipios: María y Vélez-Blanco, en Almería; Huéscar y Puebla de Don Fadrique, en Granada; y Aldeaquemada, Quesada, Santiago-Pontones, Santisteban del Puerto y Segura de la Sierra, en Jaén.

Este conjunto de yacimientos, junto a otros por todo el litoral mediterráneo español, constituyen la mayor concentración de arte rupestre en Europa. Datan del final de la Prehistoria y suponen una muestra única de la forma de vida en esa época. De ahí su importancia cultural e histórica.

Úbeda y Baeza

Iglesia de San Pablo, en Úbeda, JaénPor último, nos detendremos en otro conjunto monumental, formado en esta ocasión por dos ciudades, Úbeda y Baeza, en Jaén. Ambas ciudades fueron consideradas bien cultural en 2003 y son un ejemplo de las transformaciones urbanísticas de las culturas que convivieron en ellas, desde la árabe y la cristiana hasta las modificaciones renacentistas inspiradas en las ideas humanistas italianas. La Unesco destacó precisamente estas transformaciones urbanísticas y el resultado final de todas ellas en la configuración urbana de estas dos ciudades para considerarlas un bien cultural protegido.

Úbeda y Baeza son los dos últimos bienes culturales andaluces que se unieron a la lista de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Pero esperamos que no sean los últimos. Hay en marcha varias propuestas andaluzas dispuestas a seguir su estela.