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Pedagogía
Lunes, 28 Noviembre 2016 02:49

La educación en España: una asignatura pendiente

Classroom Classroom James F. Clay Pixabay
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La educación en España sigue siendo muy mejorable. Aunque este año se ha reducido el fracaso escolar, España sigue siendo líder en éste aspecto en la Unión Europea con un 20%, muy lejos de la media comunitaria, un 11%. Nuestro país ha bajado en una década diez puntos en este índice, pero el objetivo de una escuela pública de calidad sigue siendo una utopía.

Actualmente hay algunos intentos de escuelas alternativas privadas. Por ejemplo, los Jesuitas han implantado en sus escuelas de Cataluña un modelo donde se fomenta el trabajo por proyectos y se eliminan las asignaturas, horarios y exámenes. Otros ejemplos los encontramos en la Escuela Libre Micael, el Col-legi Montessori-Palau o en la red de colegios públicos Amara Berri en el País Vasco, que se basan en pedagogías alternativas pero que potencian la libertad y la creatividad del alumno, con sistemas mucho más abiertos que el tradicional.

Aunque se ha ido modernizando paulatinamente, España sigue teniendo un sistema educativo más orientado a memorizar que a pensar. En una sociedad en la que el acceso a la información es cada vez más sencillo, cabe preguntarse si sigue siendo un modelo plenamente válido o si cabría la posibilidad de cambiarlo en algunos aspectos. Al margen de las pedagogías alternativas implantadas en algunos colegios españoles, podemos observar en Europa uno de los mejores sistemas educativos del mundo, el finlandés, tomado en muchos aspectos como un paradigma de educación pública y de calidad. La tasa de fracaso escolar se sitúa por debajo del diez por ciento y cuentan con menos horas lectivas, menos horas dedicadas a los deberes en casa y es gratuita desde preescolar a la universidad, incluyendo gastos de material, comida y desplazamiento. Los colegios tienen más autonomía propia para organizarse. Pero un análisis más exhaustivo muestra una mayor implicación de los padres en la educación de sus hijos, siendo posible debido a un sistema laboral que permite perfectamente conciliar la vida laboral con la familiar.

Aparte del sistema, la inversión pública afecta de forma significativa en el nivel de la enseñanza. En 2016, el gasto público en España en educación supuso menos del diez por ciento del PIB, disminuyendo en 4.039 millones de euros desde 2012. España se sitúa en el puesto 86 en el ranking de países según el gasto público en relación al PIB. Los recortes también han afectado negativamente a la educación, y las consecuencias de bajar el gasto en la enseñanza pública repercutirán directamente en muchos aspectos de la sociedad en un futuro.

Foto: Classroom James F Clay

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