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Revista Digital

Sistema Electoral
Jueves, 10 Diciembre 2015 13:57

Clara Grima: "Cada político elige el parámetro que tiene que mostrar a la población para decir que ha ganado"

Clara Grima Clara Grima Javier Pedreira
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La "aritmética electoral" comprende varios aspectos; entre ellos, sobre cómo se traducen los votos de una u otra circunscripción en escaños, la disparidad entre los resultados de las encuestas y los de los sufragios o dónde va a parar el voto nulo y en blanco. Clara Grima, doctora en matemáticas por la Universidad de Sevilla, divulgadora y participante en medios como eldiario.es, CienciaXplora o TVE, nos ayuda a comprender el sistema electoral gracias a la lógica de los números.

El método D'Hondt, llamado así por el matemático belga que lo inventó, es el que la ley electoral española reconoce como válido para representar en el Congreso de los Diputados los votos obtenidos por cada partido. Un método que no gusta a todo el mundo, ya que no es directamente proporcional, consolida a las mayorías en detrimento de las minorías y porque distingue entre provincias a la hora de cuantos votos necesita una candidatura para salir finalmente elegida. A pesar de estas críticas al método D'Hondt, Clara Grima lo defiende porque "en realidad el problema de la no proporcionalidad de los votos tiene muy poco que ver con el sistema D'Hondt. Tiene más que ver con el hecho de que existan circunscripciones porque el método D'Hondt de reparto es bastante justo... no del todo, pero a poco que lo piense uno es imposible hacer un sistema totalmente justo porque tenemos que repartir millones de votos entre 350 diputados y, evidentemente, nunca va a salir un número justo a no ser que pudiéramos tener tantos diputados como votantes o a no ser que le asignáramos a cada parlamentario tantos votos como de verdad han recibido en las urnas. Como eso no puedo ser, lo que utilizamos para repartir los votos de manera bastante proporcional es el sistema D'Hondt".

El D'Hondt es un sistema que se basa en la división de los votos totales que ha recibido cada candidatura entre 1, 2, 3 y así sucesivamente hasta el número total de escaños que se reparten en cada circunscripción. Los escaños se reparten entre el mismo número de cantidades resultantes que sean las más altas la tabla y, finalmente, se corresponden con su candidatura. A continuación se expone un ejemplo gráfico de cómo se realiza el reparto de escaños basado en este método:

tabladhondt

 


Más que por un método alternativo al D'Hondt, un sistema con una proporcionalidad mayor o más directa entre el número total de votos y el número de escaños, según Clara Grima, sería posible gracias a un sistema de circunscripción única, aunque con matices, porque sería "más proporcional, pero se concentrarían todos los votos serían las provincias con muchos habitantes, con lo cual si tu sabes que donde tienes que sacar los votos en Madrid, Barcelona, Valencia o Sevilla, pues corremos el riesgo de que en provincias pequeñas, como Soria por ejemplo, los políticos no hagan mejoras allí porque no les importarían esos votos. En ese sentido son necesarias las circunscripciones". Como alternativa para aumentar la proporcionalidad y mantener las circunscripciones, esta doctora en matemáticas propone un sistema mixto: "dejar 250 escaños para circunscripciones y 100 para circunscripción única".


El destino del voto en blanco

¿A quién favorece el voto en blanco? Explicaciones, en ocasiones contradictorias, sobre hacia dónde van a parar esos votos en blanco y que esta doctora en matemáticas aclara gracias a la lógica: "El efecto del voto en blanco tiene una repercusión mínima todavía. En España hay muy poco voto en blanco. Si hubiera un porcentaje muy alto entonces sí que podrían hacer por ejemplo, como luego en el porcentaje de votos, sólo entran en la tabla de D'Hondt los que consiguen un 3 por ciento de votos emitidos. Si hay muchos votos emitidos en blanco podría ocurrir que los partidos pequeños que han conseguido el 3 por ciento de los votos que no son blancos, pero al hacer el recuento de los votos emitidos, si hay muchos en blanco, esos partidos se quedarían fuera. Siempre van a desfavorecer a los partidos minoritarios y favorecer a los que tienen más votos".


Encuestas, escrutinios y por qué pueden ser tan diferentes sus resultados

"La verdad es que una encuesta, si la haces con miles de personas y está bien hecha, el porcentaje de estabilidad es bastante alto, con un margen de confianza superior siempre al 95 por ciento. Lo que pasa es que cuando se hacen las encuestas hay distintas dificultades que las hacen que no sean todo lo representativas de lo que luego va a ocurrir". Entonces, ¿cuál es la causa de la desviación habitual entre los datos que ofrecen las encuestas y los resultados del escrutinio?

Por un lado, los resultados de las encuestas "se cocinan", ya que lo que se obtiene los "datos crudos" que hay que "cocinar" para poder comerlos; es decir, para hacerlos más fieles a la realidad. Puede parecer una contradicción, pero se explica de la siguiente manera: si al realizar una encuesta hay un porcentaje mayor de hombres que de mujeres, por ejemplo, o el porcentaje de personas desocupadas u ocupadas que compone la encuesta no es el mismo que el existente en la realidad, hay que darle "más peso" a quienes están representados en menor medida y "menor peso" a quienes están representados en exceso respecto a su porcentaje total. Aunque, como señala Clara Grima, "lo que ocurre es que algunas empresas, depende de quien le ha encargado la encuesta, además de cocinar, maquillan. Cocinar hay que hacerlo para que la encuesta sea representativa y lo que pasa es que algunas veces se maquillan un poco las encuestas en función del cliente que te la haya encargado. Pero en cualquier caso, el maquillaje no es el problema más grande que tienen las encuestas para que los resultados no se parezcan a la realidad. Uno de los factores que influyen mucho son los indecisos, ya que su porcentaje es el que hace que puedan variar mucho los resultados."

Otros factores de distorsión entre los resultados encuestas y los del escrutinio de votos pueden ser las "modas", el índice de participación y la proximidad del día de la encuesta al del día de las elecciones.


Las matemáticas en el marketing político

Los modelos matemáticos son muy relevantes a la hora de diseñar las estrategias de marketing. Por ejemplo, segmentar a la población en función de lo que se quiera lanzar, por grupos geográficos o grupos de interés. "Divide y vencerás... o la última campaña del partido del gobierno: si quieres el voto hipster, haces una campaña para los hipsters".

Aunque donde Clara Grima aprecia de forma más clara el uso de las matemáticas es en la noche electoral, a la que ella denomina "Noche de Pareto". Los óptimos de Pareto se utilizan para tomar una decisión para la que hay que tener en cuenta varios factores: "Imagínate que te vas a comprar un móvil; tienes que tener en cuenta el precio, el diseño, las aplicaciones que tiene... entonces hay veces que uno tiene mejor precio y menos aplicaciones y el otro tiene peor precio y más aplicaciones y no sabes por cuál decidirte. Esos dos serían dos óptimos de Pareto, quiere decir que estamos comparando cosas que no se comparan con un solo parámetro. Una cosa es el precio, otra es la calidad y otra es el diseño. Eso es lo que pasa en las noches electorales, que nadie pierde. Uno dice que ha ganado a nivel nacional, otro dice que ha ganado a nivel provincial, otro dice que ha sacado más diferencia de votos en la juventud, otro que han ganado en los jubilados... Cada uno elige el parámetro que tiene que mostrarle a la población para decir que ha ganado".

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