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Teatro

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Natalia Arjona y Juan Arjona. Hermanos y compañeros en la Compañía Barataria, entre ambos han desarrollado prácticamente todas las disciplinas dentro de las artes escénicas. Ahora, él dirige y ella es la protagonista de Bombillas, una obra que, en su momento, había onbetnido más premios que representaciones había realizado. Un dato que nos habla de la calidad de su obra y, al mismo tiempo, las dificultades que tienen las compañías andaluzas para entrar en los circuitos. Con Natalia y Juan hacemos un recorrido por las artes escénicas andaluzas. Les entrevistamos. Y éste es el libreto.
El teatro no es ajeno a la realidad, o al menos una parte de él. Como en cualquier ámbito, desde la política hasta el último trabajador hay sectores más concienciados que otros con las realidades complejas de sus coetáneos. Hay corrientes más cercanas a la realidad social, a las desigualdades y a las injusticias, hay algunas poco o nada comprometidas y hay quien mira hacia otro lado.
Para realizar una retrospección a la historia del teatro en Andalucía, nos tendríamos que remontar hasta la época de la dominación de Roma de la Península Ibérica, en el caso que nos ocupa, la dominación de la provincia denominada Baetica, que se aproxima en mucho a los territorios que hoy conocemos como Andalucía, en el que tenemos destacados ejemplos de la introducción del teatro por parte de los romanos.
El oficio de actuar es difícil, también el de bailar, componer, escribir… el arte y la cultura son fundamentales para el alma, pero son malísimos para el estómago de quienes los practican porque les cuesta subsistir. En la cultura del “fast everything”, el consumismo voraz y los pirateos, impuestos como el IVA cultural no ayudan a crear hábitos de consumo de cultura. Según la encuesta sociolaboral del colectivo de actores y bailarines en España, elaborada por la Fundación AISGE (Artistas Intérpretes Sociedades de Gestión) ha realizado a lo largo de este año, solo un 43% de los intérpretes (actores y bailarines) ha conseguido empleo en el sector y más de la mitad no gana más de 3.000 euros al mes. La crisis se ha cebado con la cultura, también desde el punto laboral porque, si en 2004 el porcentaje de desocupados era del 28%, en esta encuesta, el 57% asegura no encontrar empleo. Y, como siempre, las actrices están peor Las mujeres tienen una tasa de desempleo seis puntos mayor que los hombres. Solo el 26% de las intérpretes gana más…
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