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Tarifazo

Tarifazo

En los hogares andaluces la electricidad es cada día más cara y en muchas ocasiones los consumidores no saben que están pagando realmente en la factura n los motivos de tanta subida de precios. Por su parte, los sectores productivos también se resienten por las tarifas eléctricas.

Siempre hemos tenido la necesidad de alumbrarnos en la oscuridad, sin embargo no siempre nos ha preocupado iluminar nuestras ciudades. Así, cuando hemos intentado rastrear sistemas de iluminación públicos nos hemos encontrado que no aparece ningún tipo de ordenanza explícita hasta la Francia del siglo XVI cuando se decretó que cada propietario de una casa tenía la obligación de colocar una lámpara de aceite en sus puertas.
La producción y distribución eléctrica son factores clave dentro de la economía de cualquier país. Tanto en su aportación al Producto Interior Bruto, a la inversión, al empleo... o por el efecto multiplicador que ejerce sobre otros sectores productivos.
Últimamente nos estamos habituando a escuchar a hablar cada vez más de tarifazo, un término coloquial que utilizan los medios y la sociedad en general para referirse a las continuas subidas de la factura de la luz. La última, a principios de este año, con una subida que amenazaba ser del 11% y se ha quedado “sólo” en un 2,6%. Pero no es el primer tarifazo del que se habla, ya que la tarifa eléctrica ha subido más del 80% en los últimos diez años.
El recibo de la luz está lleno de conceptos de difícil comprensión para los no iniciados: Alquiler de contadores, primas a las renovables, cuota de transición a la competencia, término de potencia, impuestos y, por supuesto, el déficit de tarifa. Sin embargo, algunos de estos conceptos no sólo nos aportan poco como consumidores, sino que, además, engordan la factura hasta el punto de que hay un coste fijo que no depende de nuestro consumo y por tanto no podemos controlar.