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Tarifazo
Jueves, 13 Marzo 2014 00:47

¿Cómo afectan las tarifas eléctricas al conjunto de la economía?

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La producción y distribución eléctrica son factores clave dentro de la economía de cualquier país. Tanto en su aportación al Producto Interior Bruto, a la inversión, al empleo... o por el efecto multiplicador que ejerce sobre otros sectores productivos.

Unos indicadores que no reflejan la importancia real de dicho sector porque su producto, la electricidad, es imprescindible para el desarrollo económico y porque resulta casi imposible de sustituir en los sectores productivos.

En definitiva, cuando el precio de la electricidad sube, cualquier actividad productiva se encarece. Y como no se puede sustituir por una alternativa, éste incremento de costes se puede traducir en un aumento del precio final del producto o en la disminución de otros gastos, como por ejemplo, los laborales.

En Andalucía, el aumento de las tarifas eléctricas puede suponer un sobrecoste de 37 millones de euros para las explotaciones de regadío. Unos gastos que amenazan la existencia de 50 mil explotaciones agrarias en nuestra comunidad y que pueden suponer la pérdida de 128 mil empleos, según ASAJA-Sevilla. El responsable energético de esta entidad, Carlos Mesa, señala que desde el año 2008, "ha subido más de un 500% la factura de los regantes",

Carlos Mesa también se ha referido a cuál es el peso de la factura eléctrica en los costes totales del regadío. Como media, la elecricidad supone el 45% del total del gasto de una explotación de regadío, siendo en algunas el gasto más elevado, por encima incluso de los costes laborales.

Unos 7 mil agricultores se manifestaban el pasado 26 de febrero en Sevilla, convocados por ASAJA y otras organizaciones de agricultores y regantes. Una marcha en la que se pedía, entre otras cosas, que el Gobierno de España a aprobar un contrato flexible de temporada que permita que los regantes paguen por la potencia realmente utilizada. En este sentido, el responsable energético de ASAJA-Sevilla pide que se reconozca el carácter estacional de la actividad productiva del regadío, que no suele ser mayor de 4 meses al año, "en los meses que no consumimos electricidad porque no regamos, no hay necesidad, estamos pagando un término fijo más impuestos que no estamos utilizando".

Hablamos de la importancia de la electricidad en la agricultura, pero es una parte ínfima del total. En concreto, del total de la electricidad que se consume cada año, el 30 por ciento iría al consumo doméstico y el 70 por ciento para los distintos sectores productivos. De este 70 por ciento, un poco más de la mitad iría a parar a la industria y un poco menos, al sector servicios; la agricultura consume un residual del 3 por ciento.

A la industria también le afecta. Según la Asociación de Empresas con Gran Consumo de Energía (Aege), un total de 21 plantas de la industria básica electro-intensiva han parado su producción por los "desorbitados" precios de la electricidad, algo que este organismo calificaba como "alarma industrial". Las 21 plantas paradas pertenecen principalmente a los sectores siderúrgico, cementero y de metalurgia no férrea. La mayoría pertenece además a las empresas Alcoa, Carburo del Cinca, Ferroatlántica, Nervacero, Cementos Portland Valderrivas, Siderúrgica Sevillana y Votarantin Cementos. A eso añaden que el sobrecoste provocado por la subida de precios durante el pasado mes de diciembre, el último del que tenemos datos, era de 25 millones de euros.

Respecto al sector servicios, eldiario.es recogía la valoración de la Comisión Nacional del Mercado y la Competencia (CNMC), en cuyo informe analiza los posibles aspectos positivos y negativos de la nueva factura de la luz. Entre los positivos, que el nuevo mecanismo supone una reducción del coste de la energía que se incluye en el Precio Voluntario Para el Consumidor (PVPC) y que la utilización de equipos de medida telegestionados minimizan la necesidad de facturar sobre la base de lecturas estimadas. Pero considera más aspectos negativos: podrían darse casos en los que el coste de la energía para el bono social podría ser superior al PVPC, repercutiría en una menor estabilidad en los precios y que "El mecanismo de PVPC no permite realizar una comparación a priori con otras ofertas existentes en el mercado".