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TTIP
Miércoles, 11 Mayo 2016 20:01

5 formas en las que te afectaría negativamente el TTIP

Documentos TTIP Documentos TTIP Sinn Féin/flickr.com
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Mucho se habla últimamente sobre el Acuerdo Transatlántico sobre Comercio e Inversión, más conocido como TTIP por sus siglas inglesas. La filtración por parte de Greenpeace de algunos de los documentos que componen esta negociación ha destapado el turbio futuro que nos espera si se llega a firmar, aunque algunos medios, como Andalucía Diversa, llevamos ya tiempo alertando sobre las consecuencias que puede tener este tratado, no sólo para la economía local, sino también para una serie de derechos laborales, sociales, medioambientales o de consumo. Sin embargo, gran parte de la población sigue viendo este tratado como algo ajeno a su realidad diaria. Por ello, hoy nos planteamos mostrar cómo va afectaría a tu vida cotidiana la firma del TTIP.

Dicen los defensores del TTIP que la firma de este tratado traería riqueza y empleo. Su intención de crear un gran espacio comercial entre Estados Unidos y la Unión Europea abriría un mercado de enorme potencial para las empresas, favoreciendo las exportaciones. De hecho, un informe del Instituto de Estudios Económicos de Madrid señala que el TTIP supondría para España un aumento anual del 0,72% de los salarios y un 0,98% del consumo privado en los primeros cinco años de su implantación. Tras esos cinco años el PIB  crecería más de 35.000 millones de euros y crearía más de 300.000 nuevos empleos. Sin embargo, también hay estudios que ponen en duda esos datos tan optimistas. Por ejemplo, el de la Universidad estadounidense de Tufts, que concluye que el tratado supondría para la UE la pérdida de unos 600.000 puestos de trabajo, además de la reducción de ingresos públicos y una bajada del PIB.  

Tengan razón unos u otros, lo cierto es que la posible creación de empleo y riqueza también traería asociada una serie de problemas adicionales. Para que el acuerdo se firme, una de las exigencias es que se igualen las normativas estadounidenses y europeas, algo que se haría a la baja, es decir, recortando derechos y no ampliándolos. En la práctica, por tanto, renunciaríamos a derechos laborales o medioambientales que existen en la UE pero no en Estados Unidos. Estas serían algunas de las consecuencias directas de este recorte de libertades.

1. Recorte de derechos laborales

Igualar las normativas laborales de estos dos territorios acarrearía graves recortes en los derechos laborales de los ciudadanos europeos. Una muestra es que mientras en España hay cerca de 100 convenios laborales, en Estados Unidos esta cifra es mínima, sólo 14. Algunos de esos derechos que están peor regulados en Estados Unidos y que podrían perderse en Europa son los de negociación colectiva, de asociación, de huelga general, la existencia de un salario mínimo, la baja maternal o los referentes a la igualdad laboral de la mujer. Además, el acuerdo contempla que un trabajador podrá ser contratado en un país cualquiera con unas determinadas condiciones laborales y ser llevado a otro país con las mismas condiciones, sin obtener el estatuto de emigrante. Puedes ver más información de cómo nos afectaría laboralmente en esta entrevista a José Luis Carretero, abogado laboralista, y a Cuca Hernández, de ATTAC, realizada por los compañeros de Mayhem Revista y El Salmón Contracorriente.

Cómo puede afectar el TTIP a tu puesto de trabajo from Mayhem Revista on Vimeo.

2. La economía local en grave riesgo

La apertura mercados acarrearía la instalación de empresas extranjeras en territorio local en igualdad de condiciones, en un proceso globalizador sin límites. Sí, eso de igualdad de condiciones suena bien, pero párate un segundo a pensar: ¿qué empresas están en condiciones de instalarse en otros países? Sólo las grandes. ¿Y a quienes les estarían quitando el trabajo? A las pequeñas y medianas empresas locales. Así, las PYMES nacionales no podrían hacer frente a las condiciones económicas de las multinacionales, que poco a poco coparían todo el mercado. Otro frente de este problema es el relativo a la soberanía alimentaria, concepto que se refiere a la capacidad de cada país para definir su política agrícola y alimentaria. Con el TTIP, esta capacidad de decisión quedaría muy mermada.

3. Adiós denominaciones de origen

Este es uno de los problemas que ha destapado la filtración de Greenpeace y que supone actualmente uno de los obstáculos para la firma del tratado. Básicamente se refiere a que las actuales categorías de denominaciones de origen, que certifican, por ejemplo, que un vino de Jerez se ha hecho en Jerez o que un queso de Cabrales se ha hecho en Asturias siguiendo un determinado proceso ya estipulado, desaparecerían con la firma del TTIP. Así, Estados Unidos pretende que se pueda denominar como vino de Jerez a uno realizado, por ejemplo, en Boston, sin que el consumidor pueda saber dónde ni cómo se realizó. Esto es algo que ya ocurre dentro del territorio estadounidense, donde no existen las leyes de denominación de origen que sí hay en Europa. No hace falta decir, por tanto, el impacto negativo que tendría esta medida tanto para la economía local como para el derecho de los consumidores.

4. Puerta abierta a productos nocivos

Estados Unidos también tiene leyes más flexibles en cuanto a productos considerados nocivos en la Unión Europea. Hablamos de cultivos transgénicos, de pesticidas y de combustibles más contaminantes, además de procesos industriales que ponen en riesgo el medio ambiente y que actualmente están más regulados con las normativas europeas. En el sector de los cosméticos encontramos un ejemplo que demuestra el peligro del TTIP: en Estados Unidos hay más de 1.000 cosméticos legales que en Europa no están permitidos por ser testados en animales vivos o contener algún producto que se ha demostrado que es nocivo. Pues bien, el TTIP permitiría su venta en territorio europeo, eliminando las actuales restricciones.

5. Privatización de los servicios públicos y de la justicia

La tendencia privatizadora de algunos servicios como la sanidad o la educación se vería fomentada por este tratado, tal y como denuncian activistas como José Ramón Mariño, de  ATTAC. Como muestra sólo hay que ver el sistema sanitario que existe en Estados Unidos y que de aplicarse aquí destruiría algo tan básico como la universalidad de los servicios públicos. Por otro lado, está el tema judicial, y es que el TTIP contempla que las empresas puedan demandar a los estados en tribunales internacionales de arbitraje. Una medida además asimétrica, ya que los estados no podrían demandar de la misma forma a las empresas, vulnerando los principios básicos de la Justicia. En este artículo de La Marea se explica mejor cómo funcionaría este sistema de arbitraje.

El ejemplo del NAFTA

Puede que incluso después de leer este artículo pienses que el TTIP no tiene por qué ser tan malo, que los que lo critican se basan en hipótesis, en posibilidades catastrofistas que pueden que no se cumplan. Para ello, nada mejor que recurrir a la historia y ver ejemplos recientes de cómo ha afectado tratados similares a otros territorios. Y el más reciente lo tenemos en México, donde lleva vigente desde hace 20 años un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá, denominado NAFTA. El tratado de libre comercio norteamericano, que prometía riquezas similares al TTIP, ha traído todo lo contrario a los mexicanos, que han visto disminuidos sus salarios y sus empresas perjudicadas ante la llegada de capital extranjero. Nos lo comentaba Tom Kucharz en la entrevista que nos concedió en el programa de esta semana, y también nuestro compañero David de los Reyes en su sección de historia.

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